Concejales y senadores del Pacto Histórico denunciaron que la Alcaldía de Bogotá, liderada por Carlos Fernando Galán, no ha declarado la emergencia ni activado mecanismos de prevención ante el fenómeno de El Niño, pese a que el Gobierno nacional ya decretó la situación de desastre nacional. La concejala Quena Ribadeneira y el senador Kevin Gómez advirtieron que la capital colombiana, con cerca de 8 millones de habitantes, podría enfrentar graves afectaciones en el abastecimiento de agua, el suministro de alimentos y el sistema energético si el Distrito no actúa de inmediato. La denuncia se originó a partir de un derecho de petición y derivará en un debate de control político en el Concejo de Bogotá.
El Ideam estima que el fenómeno de El Niño se fortalecerá con una probabilidad superior al 95% durante el segundo semestre de 2026, y podría convertirse en el más intenso desde 1950. Además, el Sistema Interconectado Nacional enfrentaría entre 21 y 24 semanas de alta exigencia, con una demanda de energía superior a 100 GWh diarios. Mientras el Gobierno nacional, a través de la Ungrd, ya declaró la situación de desastre y formuló un plan de acción con cinco líneas estratégicas —abastecimiento de agua, seguridad alimentaria, transición energética, salud pública y prevención de incendios forestales—, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (Idiger) respondió a la solicitud de los congresistas que la administración distrital “se encuentra formalmente en la fase de formulación de acciones estratégicas”, sin fecha de adopción ni medidas de emergencia implementadas.
Críticas a la gestión de Galán
Ribadeneira fue contundente al señalar la falta de previsión del alcalde. Aseguró que Bogotá ya vivió más de un año de racionamiento de agua por la falta de planificación y que hoy se repite el mismo error. “Bogotá no puede volver a improvisar. Ya vivimos más de un año de racionamiento de agua por la falta de previsión y hoy vemos a una administración que nuevamente llega tarde. Si el distrito no actúa desde ya, la ciudad podría enfrentar afectaciones en el abastecimiento de agua, el suministro de alimentos y el sistema energético. Afectando a cerca de 8 millones de personas. La obligación de un alcalde es proteger a Bogotá, no esperar a que la crisis estalle para reaccionar”, afirmó la concejala del Pacto Histórico.
«El país se está preparando para un fenómeno de El Niño que amenaza con ser el peor en décadas y que puede afectar la disponibilidad de agua, energía y alimentos. El Gobierno nacional ya se está anticipando y tomando medidas preventivas, pero Bogotá no. Galán sigue sin activar la emergencia ni anticiparse a los hechos»
Quena Ribadeneira, concejala de Bogotá
Por su parte, el senador Kevin Gómez cuestionó la decisión del alcalde de no acogerse a la declaratoria nacional. “El Gobierno nacional ya declaró la situación de desastre porque entendió la magnitud de la amenaza y la necesidad de actuar con anticipación. No tiene sentido que, mientras la Nación pone a disposición todas las herramientas, Bogotá no haga nada por un capricho del alcalde de llevarle la contraria al Gobierno nacional; lo que está en juego son las vidas de millones de bogotanos”, sostuvo Gómez.
El Idiger indicó que la responsabilidad de los estudios de riesgos recae en la Secretaría de Ambiente y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab), mientras que la modelación energética corresponde al nivel nacional. Ante la demora, Ribadeneira anunció que citará un debate de control político para que el alcalde y su gabinete respondan por la falta de acciones preventivas. Las potenciales afectaciones para la ciudad incluyen desabastecimiento de agua, presión sobre el sistema energético, incremento de incendios forestales y un alza en el precio de alimentos como papa, cebolla, tomate, zanahoria, maíz, arroz, plátano, frutas y hortalizas debido a la reducción de lluvias. Los congresistas advirtieron que las familias más vulnerables serían las primeras y más gravemente afectadas por posibles cortes de agua, alzas en los alimentos y restricciones energéticas.










