Varias ciudades colombianas implementaron estrictas medidas de seguridad, incluyendo ley seca y restricciones de movilidad, con motivo de la ceremonia de posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, llevada a cabo el viernes 7 de agosto en Cali. Los decretos municipales, coordinados con la Fuerza Pública y la Aeronáutica Civil, buscan garantizar el orden público durante la transmisión de mando presidencial, estableciendo horarios específicos de vigencia para cada localidad.
En Cali, sede de la ceremonia oficial, la ley seca rige desde las 6:00 de la mañana del 7 de agosto hasta las 8:00 de la noche del mismo día, con multas que oscilan entre 233.454 y 1.867.632 pesos, según lo estipulado en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Además, se prohibió la venta de gasolina en recipientes no autorizados y el transporte de escombros, carga pesada, cilindros de gas y mudanzas desde las 8:00 de la mañana del jueves hasta el mediodía del sábado. La Aeronáutica Civil también impuso una restricción temporal de drones en Cali y municipios aledaños.
Restricciones en otras ciudades
Bucaramanga implementó ley seca desde las 6:00 de la tarde del jueves 6 de agosto hasta las 6:00 de la mañana del sábado 8 de agosto. El general William Quintero, comandante de la Policía de Bucaramanga, explicó que «el operativo contempla dos líneas de reacción: una dirigida a prevenir acciones terroristas y otra para responder a eventuales protestas sociales». La ciudad también restringió el transporte de cilindros de gas, escombros y mudanzas entre el 6 y el 9 de agosto.
En Ibagué, la ley seca se aplicó desde las 10:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche del 7 de agosto, sumado a restricciones al porte de armas y limitaciones al transporte de parrillero en ciertos sectores. Barrancabermeja estableció la prohibición de venta y consumo de bebidas alcohólicas desde las 6:00 de la tarde del jueves hasta las 10:00 de la mañana del sábado, y también vetó la circulación de motos con parrillero hombre en las noches, el estacionamiento cerca de instalaciones militares y policiales, y el traslado de escombros, trasteos, pólvora y pirotecnia, declarando alerta amarilla hospitalaria y un Puesto de Mando Unificado.
Ajustes en Popayán
Popayán aplicó la ley seca desde las 6:00 de la mañana del viernes 7 hasta las 6:00 de la mañana del sábado 8 de agosto, un horario que fue ajustado tras diálogo con el sector nocturno para equilibrar seguridad e impacto económico.
«El operativo contempla dos líneas de reacción: una dirigida a prevenir acciones terroristas y otra para responder a eventuales protestas sociales»
General William Quintero, comandante de la Policía de Bucaramanga
Las medidas responden a una directriz nacional para el cambio de Gobierno, buscando minimizar riesgos y reforzar la vigilancia en todo el país. Imagen ilustrativa: crédito a Infobae; imagen Bucaramanga: crédito a Colprensa.










