La creadora de contenido y profesora de pole dance conocida como Rous alzó su voz para respaldar públicamente a la figura pública Sofía Vela, en medio del intenso debate que han generado las declaraciones de esta última en redes sociales. A través de un video difundido en su cuenta de TikTok (@_ross_v), Rous no solo expresó su apoyo, sino que también se animó a compartir dos episodios de acoso que vivió en carne propia, con el firme objetivo de visibilizar que las víctimas reaccionan de maneras muy distintas y que la ausencia de una respuesta inmediata no invalida, ni mucho menos, la experiencia vivida. “¿Por qué no comenzamos un movimiento que se llame ‘Yo sí te creo, Sofía Vela’? porque yo viví lo que tú viviste”, afirmó la joven en su mensaje, haciendo un llamado directo a la empatía colectiva.
En su relato, Rous narró con crudeza dos situaciones que la marcaron, con la intención de demostrar que el miedo y la parálisis pueden condicionar por completo las decisiones de una persona en momentos de vulnerabilidad. El primer episodio que recordó ocurrió hacia el año 2022, durante su estadía en un hostal cerca del Parque Tayrona. Allí, conoció a un extranjero con quien comenzó a practicar acroyoga, una disciplina que implica contacto físico. Al finalizar una de las figuras, el hombre le propinó una nalgada sin su consentimiento. Rous confesó que, en ese instante, sintió que se quedaba congelada, sin capacidad de reacción. “Yo no pensé que a la entrada de la playa había personas que podían ayudarme. No pensé en denunciar ni en nada de eso. Solo sentí que me tenía que proteger yo misma”, explicó la profesora, detallando que su prioridad fue resguardarse por miedo a que el agresor pudiera hacerle algo más.
El silencio y la parálisis como mecanismo de defensa
El segundo episodio que compartió ocurrió en un entorno completamente diferente, con una persona de su círculo más íntimo. Rous relató que, durante una conversación, un amigo cercano de confianza comenzó a darle besos en el brazo de manera reiterada. Ante la situación, la joven volvió a experimentar una parálisis total: desvió el tema de la conversación, evitó el conflicto y, tan pronto como pudo, pidió un Uber para irse del lugar. No fue sino hasta el día siguiente, ya en un entorno seguro y lejos del peligro inmediato, que se sintió con la fortaleza suficiente para confrontarlo y decirle todo lo que pensaba. “Las únicas que entienden este tipo de cosas son muchas mujeres que han sido víctimas de abuso sexual, mujeres con empatía o con formación en estos temas. El resto cree que reaccionar es muy fácil. Pero no lo es”, sentenció la creadora de contenido, subrayando la complejidad psicológica que enfrentan las víctimas en el momento del acoso.
“Muchas veces ellos creen que no hicieron nada porque interpretan todo como si fuera consentido, pero la realidad puede ser completamente distinta.”
Rous, creadora de contenido y profesora de pole dance
Con su testimonio, Rous busca dejar claro que prácticas como el acroyoga implican contacto físico, pero que eso de ninguna manera autoriza a nadie a vulnerar el consentimiento de otra persona. La polémica desatada por las declaraciones de Sofía Vela ha abierto un debate profundo sobre la credibilidad de los testimonios de acoso y la forma en que la sociedad suele juzgar a las víctimas. En este contexto, la profesora de pole dance se suma a las voces que exigen un cambio de paradigma, pidiendo que se deje de cuestionar la manera en que cada mujer reacciona ante una agresión, y que, en lugar de ello, se comience a creer en su palabra. “No reaccionar en el momento no significa que no haya pasado. Significa que el miedo mandó”, concluye Rous en su video, que ya replica el sentir de muchas otras mujeres que se han visto reflejadas en su historia.












