El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha introducido un cambio significativo en el protocolo tradicional de posesión presidencial al decidir que no pronunciará el discurso de rigor ante el pleno del Congreso de la República. En su lugar, únicamente ofrecerá un saludo a los legisladores durante la ceremonia que se llevará a cabo el próximo 7 de agosto de 2026 a las 3:00 de la tarde en la Universidad Santiago de Cali (USC), en la capital del Valle del Cauca. La modificación al acto protocolario fue confirmada por Noticias Caracol y representa una ruptura con la tradición que ha marcado las transmisiones de mando en el país.
La decisión de De la Espriella implicó que el Congreso aprobara el traslado de su sede a Cali para facilitar la ceremonia. Tras el breve saludo en la universidad, el mandatario se dirigirá al Cuartel del Batallón Pichincha, donde se realizará la ceremonia de reconocimiento como comandante supremo de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, con el respectivo reconocimiento de tropas. Este movimiento también altera la secuencia tradicional que solía desarrollarse en Bogotá.
Quórum asegurado pese a ausencias
Para que la posesión sea válida, la ley exige un quórum mínimo de 52 senadores y 92 representantes a la Cámara. A pesar del cambio de sede y del anuncio de que congresistas del Pacto Histórico no asistirán al evento, desde el Legislativo se ha garantizado que la ceremonia contará con la asistencia de suficientes parlamentarios para cumplir con ese requisito legal. De esta manera, el acto podrá desarrollarse sin contratiempos formales.
Cabe recordar que Abelardo de la Espriella sucederá al actual presidente Gustavo Petro Urrego, quien concluye su mandato. La modificación al protocolo, aunque inusual, ha sido justificada por el equipo del presidente electo como un ajuste necesario para darle un nuevo enfoque a la transmisión del poder, priorizando el contacto directo con las fuerzas militares y policiales antes que el discurso ante el Congreso. La decisión ha generado reacciones diversas entre los sectores políticos, pero no ha puesto en riesgo la realización del evento.












