El expresidente Gustavo Petro se despidió este 7 de agosto de 2026 de la Casa de Nariño en una ceremonia que quedó marcada por la ausencia de Verónica Alcocer y la compañía exclusiva de sus hijos Antonella y Nicolás Alcocer Petro. El acto, celebrado en la Plaza de Armas del Palacio presidencial, evidenció la transformación de la familia presidencial durante el mandato de cuatro años que culminó entre 2022 y 2026.
La ceremonia se desarrolló con honores militares, en un ambiente solemne que contrastó con la llegada del entonces presidente en 2022, cuando toda la familia ocupó un lugar destacado. Petro, vestido completamente de blanco, dirigió un breve mensaje a las Fuerzas Armadas y a los trabajadores de la Casa de Nariño. Durante el acto se difundió un video en el que su hija Antonella leyó una carta de agradecimiento al personal de la sede presidencial, un gesto que subrayó el carácter íntimo de la despedida.
La distancia familiar marcó el cierre de ciclo
La ausencia de Verónica Alcocer en la despedida no fue un hecho fortuito. La separación de hecho entre Petro y la ex primera dama fue reconocida públicamente por el mandatario en octubre de 2025, y en julio de 2026 precisó que el vínculo civil era de separación de bienes y divorcio. Este anuncio puso fin a la imagen de unidad que la familia proyectó al inicio del gobierno, cuando Alcocer participaba activamente en actos protocolarios como primera dama.
El distanciamiento entre la pareja creció con el tiempo, y los asuntos familiares, sumados a las controversias judiciales que rodearon a Nicolás Petro Burgos, hijo del expresidente, desplazaron en ocasiones el enfoque institucional del gobierno. A pesar de la ruptura, Alcocer y Petro coincidieron en eventos puntuales tras el anuncio, como en las elecciones legislativas de marzo de 2026. Para la segunda vuelta presidencial, sin embargo, la familia optó por mostrarse separada, consolidando una exposición pública poco habitual en el entorno presidencial.
La situación civil de Petro también se vio expuesta en el ámbito internacional cuando su nombre, junto al de Verónica Alcocer y Nicolás Petro, apareció en una decisión de Estados Unidos relacionada con la Lista Clinton. El entonces mandatario utilizó ese hecho para reiterar su separación, en un contexto de alta controversia política y mediática.
«Hasta siempre. Libertad y vida. Siempre, siempre y siempre. Gracias por haberme acompañado, soldados por haberme cuidado. Creo que ustedes salen mejor que cuando yo entré. Así que ¡viva Colombia libre!»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
Con esta despedida, Petro cerró su ciclo de cuatro años al frente del Ejecutivo. El contraste con la ceremonia de 2022, cuando la familia completa ocupó un lugar protagónico, no pasó desapercibido. La Plaza de Armas fue testigo de un adiós que, más allá de los honores militares, dejó ver la profunda transformación de un núcleo familiar que acompañó, entre luces y sombras, el paso del presidente por la Casa de Nariño.










