El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella y Estados Unidos han puesto en marcha el Plan Patriota 2.0, una estrategia militar conjunta que busca revertir el avance de los grupos armados en Colombia. La reactivación de la cooperación bilateral se materializó tras el primer acercamiento entre el ministro de Defensa designado, el general en retiro Jorge Mora, y el subsecretario adjunto de Guerra de Estados Unidos, Joseph Humire, el pasado 21 de julio de 2026. La hoja de ruta de este plan, conocida por la revista Semana, prioriza inteligencia estratégica, tecnología de punta y control territorial como ejes centrales para enfrentar una amenaza que, según el diagnóstico oficial, se ha consolidado como una guerra híbrida.
De acuerdo con el documento del Plan Patriota 2.0, la recuperación del control territorial exige integrar inteligencia, investigación criminal, presencia institucional, tecnología y coordinación permanente entre entidades nacionales y territoriales. La estrategia contempla el despliegue en teatros regionales de operaciones en departamentos como Cauca, Norte de Santander, Guaviare, Nariño, Chocó y Arauca, donde se concentra la mayor actividad de las disidencias de las Farc, la Segunda Marquetalia, el ELN y el Clan del Golfo. Las cifras oficiales indican que estos grupos reúnen cerca de 30.000 integrantes y ocupan más de 420.000 kilómetros cuadrados, equivalentes al 36% del territorio nacional.
Cooperación estratégica y capacidades reforzadas
El Plan Patriota 2.0 se diferencia de su predecesor por la naturaleza fragmentada y transnacional del crimen organizado actual, que ya no responde a una sola estructura armada dominante. Para enfrentar este entramado, la nueva administración ha reorientado la lucha contra el narcotráfico y apuesta por el refuerzo de capacidades aéreas, ciberdefensa, guerra electrónica y sistemas antidrones. Un punto clave del plan es el apoyo a la flota de helicópteros Black Hawk, ante la crisis que enfrentan los MI-17 del Ejército Nacional. Además, se contempla un programa extraordinario para fortalecer el pie de fuerza y los cuadros de mando, con énfasis en bienestar, salud mental y liderazgo.
Una fuente cercana al ministro Jorge Mora explicó que las alianzas con países socios para formación, intercambio de información, mantenimiento, innovación tecnológica e interoperabilidad constituyen un multiplicador de capacidades. En ese sentido, el Plan Patriota 2.0 se concibe como una política de Estado que garantice continuidad, recursos y marco constitucional, a diferencia de lo ocurrido durante el gobierno de Gustavo Petro, al que la nueva administración acusa de haber desbaratado la cooperación internacional con Estados Unidos e Israel.
«Las alianzas con países socios para formación, intercambio de información, mantenimiento, innovación tecnológica e interoperabilidad constituyen un multiplicador de capacidades.»
Fuente cercana al ministro de Defensa, Jorge Mora
La estrategia también incluye la articulación con autoridades locales en las ciudades para avanzar en investigación, captura y judicialización de los cabecillas de estas organizaciones. En la cúpula militar que respalda el plan participan los generales Alejandro Barrera y Norberto Mujica, de la Policía Nacional, así como el exministro de Defensa Diego Molano y el presidente de Acore, Guillermo León. Todos coinciden en que el primer Plan Patriota, ejecutado hace dos décadas, ya no es suficiente ante un enemigo que ha diversificado sus fuentes de financiación y usa drones como parte de su arsenal.










