Primeras damas de Colombia eligen diseñadores nacionales para posesiones presidenciales

Compartir en redes sociales

La posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, el pasado 7 de agosto de 2026, no solo marcó el inicio de un nuevo gobierno, sino que reavivó el interés por los diseños nacionales y los precios de los vestidos que han lucido las primeras damas de Colombia en las últimas dos décadas. Desde la ceremonia de 2006, cuando Lina Moreno de Uribe usó un diseño de Amelia Toro, hasta el traje sastre rosa empolvado de Silvia Tcherassi que lució la actual primera dama, Ana Lucía Pineda, la moda se ha convertido en un símbolo político y en una plataforma para la industria textil colombiana.

El fenómeno, que comenzó con Lina Moreno de Uribe en 2006, marcó un giro hacia la sofisticación local. Sus vestidos, también de Amelia Toro, tenían precios que oscilaban entre 2.500.000 y 6.000.000 de pesos colombianos. En las posesiones de Juan Manuel Santos, la primera dama María Clemencia Rodríguez, conocida como Tutina, combinó siluetas liminales con accesorios discretos, optando por un estilo sobrio de cortes clásicos y detalles artesanales. Para esas ocasiones, recurrió a diseñadoras como Amelia Toro, Johanna Ortiz y Silvia Tcherassi, con prendas que iban de 2.500.000 a 8.000.000 de pesos. En 2018, María Juliana Ruiz lució un vestido a medida de Beatriz Camacho, valorado en más de 4.000.000 de pesos, y también usó creaciones de Johanna Ortiz, Silvia Tcherassi y Olga Piedrahíta.

Detalles artesanales y apuesta nacional

Cuatro años después, Verónica Alcocer sorprendió con un vestido blanco de Diego Guarnizo que incorporaba artesanías de la comunidad embera katío, elaboradas por Diana Chirimía y ensambladas por Andrés Otálora. Esa pieza alcanzó un costo de hasta 4.000.000 de pesos. Durante su gestión, Alcocer también usó firmas como Diego Guarnizo, Andrés Otálora y Madinah, con precios que iban desde 700.000 hasta 4.000.000 de pesos. Sin embargo, sus zapatos Christian Louboutin, de más de 3.500.000 pesos, generaron debate sobre la coherencia con el discurso de apoyo a la producción nacional.

En la reciente posesión de Abelardo de la Espriella, Ana Lucía Pineda continuó la tradición al optar por un traje sastre rosa empolvado de Silvia Tcherassi, valorado en más de 5.000.000 de pesos. Su look, complementado con accesorios minimalistas y un peinado de ondas suaves, reafirmó su compromiso de no usar marcas internacionales en actos oficiales. Además de Tcherassi, la primera dama ha utilizado prendas de diseñadores colombianos como Alanna, Sharon Fashions y Pompousa, cuyos costos fluctúan entre 1.000.000 y más de 6.000.000 de pesos. La elección de vestuario, que en cada ceremonia se convierte en una vitrina de la industria textil, demuestra que el diseño nacional sigue siendo un emblema político y cultural en el país.

Sigue leyendo