El presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, reveló que ni él ni su esposa, la exsenadora María Fernanda Cabal, recibieron invitación para la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto de 2026. La confirmación se dio a través de su cuenta en la red social X, donde Lafaurie respondió de manera directa a un usuario que cuestionó su ausencia en la ceremonia, que este año se realizará en Cali tras la aprobación del Congreso para cambiar su sede desde Bogotá. “Nunca nos llegaron las invitaciones”, escribió el dirigente gremial, evidenciando un notorio distanciamiento político que ya había sido anticipado en semanas recientes.
El hecho se enmarca en un contexto de tensiones entre el partido de gobierno, Salvación Nacional —al que Lafaurie se reincorporó en febrero de 2026 tras renunciar al Centro Democrático por discrepancias con la dirigencia de Álvaro Uribe Vélez— y la colectividad que hasta entonces había liderado Cabal. La exsenadora, quien ha anunciado que no aceptará cargos en el gabinete de De la Espriella para mantener vivo su proyecto político con miras a la Presidencia en 2030, ha sido contundente al analizar esta fractura. En una entrevista con La FM, Cabal manifestó que “no quisieron que yo estuviera en el gabinete”, y advirtió que “el problema aquí va a ser la disputa entre el partido de Abelardo y el Centro Democrático, porque el Centro Democrático siente que lo van a desgranar”.
La apuesta de Cabal y el éxodo de la derecha
La ausencia de invitaciones para una de las parejas más emblemáticas de la derecha colombiana no es un hecho aislado, sino el síntoma de una estrategia política que, según Cabal, podría reconfigurar el mapa electoral del sector. En sus declaraciones, la exsenadora aseguró que “la figura pública con más reconocimiento nacional y extranjero de Colombia, de la derecha, soy yo. Eso no lo puedo yo perder”, y dejó claro que su objetivo es consolidar un movimiento independiente que no dependa de la administración entrante. “Yo quiero y deseo ser presidente en el 2030”, sentenció, dejando entrever que su camino hacia la Casa de Nariño podría pasar por una ruptura definitiva con las estructuras tradicionales.
“Yo quiero y deseo ser presidente en el 2030”
María Fernanda Cabal, exsenadora
La visión de Cabal apunta a que el distanciamiento entre De la Espriella y el Centro Democrático provocará una migración masiva de militantes de derecha que se sienten huérfanos. En sus palabras, “si ahora anuncian que no son de derecha como si fuera una enfermedad, se están equivocando. Y esa equivocación va a servir para que esa base de derecha encuentre un nicho diferente”. La exsenadora atribuyó al Centro Democrático la pérdida de terreno político por alejarse de sus bases y de la identidad de derecha, un diagnóstico que Lafaurie parece compartir al no haber sido siquiera convocado a un acto que, en otras circunstancias, habría sido una cita obligada para el líder de los ganaderos colombianos.










