Un sismo de magnitud 7,4 sacudió este lunes 10 de agosto a Colombia, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros, dejando al menos 111 fallecidos, miles de viviendas destruidas y afectaciones en cinco departamentos, según el reporte presidencial de las 12:30 p.m. Ante la magnitud de la calamidad, dirigentes políticos de distintos partidos solicitaron al presidente Abelardo de la Espriella declarar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, invocando el artículo 215 de la Constitución, que permite concentrar recursos del Estado para atender la crisis y la reconstrucción.
La senadora Sara Castellanos, de Salvación Nacional, fue la primera en alzar la voz: “Hacer uso del artículo 215 de la Constitución y declarar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, ante la calamidad pública que enfrenta el país”. En la misma línea, el senador del Centro Democrático, Andrés Forero, afirmó que “el gobierno debe declarar la emergencia económica” y advirtió que “el terremoto ha dejado una estela de destrucción en varias ciudades del país”. Forero subrayó que “Colombia entera debe volcarse a las acciones de salvamento y a la reconstrucción”.
Llamado a la coordinación estatal
El exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, hizo un llamado urgente al presidente: “El presidente Abelardo de la Espriella debe posesionar de inmediato al nuevo director de la Ungrd, la respuesta a un evento de esta magnitud no permite comunicaciones rotas o ambigüedades en la línea de mando”. Carrillo recordó que el país cuenta con capacidades como la Ungrd, grupos de búsqueda y rescate urbano, Cruz Roja, bomberos, Fuerzas Militares y Defensa Civil, pero advirtió que sin una línea de mando clara la respuesta estatal puede ser ineficaz.
“Hacer uso del artículo 215 de la Constitución y declarar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, ante la calamidad pública que enfrenta el país”
Sara Castellanos, senadora de Salvación Nacional
El Servicio Geológico Colombiano reportó el sismo principal a las 7:34 a.m., seguido de varias réplicas: una de magnitud 3.8 a las 10:01 a.m., otra de 2.8 y una más de 4.8. El movimiento telúrico se sintió con fuerza en Bogotá, Medellín, Cali, Pereira y Manizales, y más de 30 municipios reportaron haberlo percibido, según datos de Carrillo. El presidente Abelardo de la Espriella, tras confirmar las víctimas fatales y la destrucción de miles de viviendas, anunció que emitirá comunicados oficiales cada dos horas para informar sobre la evolución de la emergencia.
El antecedente del sismo del año pasado en Paratebueno y Medina, que dejó más de 600 viviendas inhabitables, aún está fresco en la memoria de los colombianos. Ahora, con un terremoto de mayor magnitud y un saldo de víctimas que supera el centenar, los congresistas insisten en que la declaratoria de emergencia es el mecanismo constitucional idóneo para movilizar todos los recursos del Estado y evitar que la tragedia se agrave por falta de coordinación y financiación.










