El Hospital Departamental San Francisco de Asís de Quibdó solicitó este lunes 10 de agosto de 2026 un abastecimiento urgente de medicamentos e insumos tras el fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió al departamento del Chocó, reportando un déficit crítico en siete grupos de suministros esenciales que amenazan la continuidad de la atención médica. La petición fue firmada por el agente especial interventor de la Nueva ESE Hospital Departamental San Francisco de Asís Quibdó–Chocó, Ovidio Garrido Córdoba, quien mediante un documento formal detalló un listado que incluye 88 referencias de medicamentos y 22 insumos adicionales necesarios para sostener la operación del centro asistencial.
La solicitud, elevada con carácter inmediato justo el día del movimiento telúrico, está sustentada en la magnitud de la emergencia y la necesidad de mantener una atención oportuna y segura para la población afectada. El sismo, que alcanzó una magnitud de 7,4 grados, causó efectos importantes sobre la infraestructura y capacidad operativa del hospital, mientras que el aumento abrupto de la demanda asistencial por la llegada de personas lesionadas y politraumatizadas desbordó la capacidad instalada del centro médico, que hoy atiende urgencias, cirugías, hospitalización, laboratorio clínico y otras áreas críticas.
Grupos críticos y medicamentos esenciales
Entre los siete grupos de suministros identificados como déficit crítico se encuentran compresas estériles, gasas hospitalarias, suturas de todas las referencias, yeso ortopédico en vendas enyesadas, unidades de sangre y hemoderivados, reactivos de laboratorio clínico y suero antiofídico polivalente. En materia farmacológica, la lista de 88 referencias incluye medicamentos de alto impacto como vancomicina, amikacina, piperacilina/tazobactam, adrenalina, amiodarona, midazolam, naloxona, noradrenalina, propofol y vecuronio. Cabe anotar que el documento no precisa cuántas unidades conserva actualmente el hospital ni las cantidades exactas que requiere de cada producto, como tampoco afirma que las 88 referencias estén completamente agotadas, aunque la redacción del pedido sugiere una urgencia vital.
Para las áreas quirúrgica, de urgencias y cuidados intensivos, la solicitud incluye insumos como ketamina, fentanilo, succinilcolina, compresas estériles, ropa quirúrgica desechable, esparadrapos, micropore, vendas de yeso elásticas, algodón y clorhexidina. En la lista también aparecen norepinefrina, Ambú para adultos y pediátricos, catéteres venosos centrales, circuitos de anestesia tanto para adultos como para niños, filtros pediátricos, sillas de ruedas pediátricas y de adultos, camillas, camas hospitalarias y cunas pediátricas, estos últimos destinados a urgencias, hospitalización, cirugía, observación, pediatría, ginecoobstetricia, neonatología y traslado interno de pacientes.
Un llamado con carácter inmediato
La comunicación oficial, que no incluye declaraciones textuales directas de las autoridades, describe el pedido como un “abastecimiento urgente” con “carácter inmediato”, lo que refleja la tensión que vive el sistema de salud chocoano tras el devastador evento natural. La ausencia de datos cuantitativos específicos en la solicitud abre interrogantes sobre la magnitud real del desabastecimiento, pero la gravedad del momento, unida a la lista detallada de productos y al hecho de que medicamentos como el propofol y el suero antiofídico aparecen mencionados en más de un apartado sin que ello multiplique las referencias, evidencia la complejidad logística que enfrenta el hospital para garantizar servicios básicos a una población que aún se recupera del zarpazo sísmico. El hospital San Francisco de Asís, principal centro de referencia del Chocó, se debate ahora entre la urgencia de los suministros y la necesidad de sostener la vida de quienes más lo necesitan.










