El senador Luis Carlos Rúa, conocido como ‘Elefante Blanco’ y miembro de la Alianza Social Independiente (ASI), presentó el martes 11 de agosto de 2026 una solicitud formal para la creación de una comisión accidental en el Senado que vigile el manejo de los recursos públicos destinados a atender la emergencia por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto. A través de una carta dirigida al presidente del Senado, Honorio Henríquez, y al secretario general, Diego Alejandro González, el congresista fundamentó su petición en los artículos 41 y 66 de la Ley Quinta de 1992, argumentando que una eventual declaratoria de desastre o calamidad pública podría habilitar mecanismos especiales de contratación que requieren un control político inmediato para evitar cualquier detrimento patrimonial.
El sismo, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 86 kilómetros, dejó hasta el momento un saldo de 188 víctimas fatales, además de cuantiosos daños materiales en infraestructura educativa, médica y pública. La emergencia provocó el colapso de edificios, cierres de vías por derrumbes y la suspensión de operaciones en aeropuertos como el Matecaña de Pereira, afectando gravemente al Eje Cafetero y al departamento del Chocó. En medio de este panorama de dolor y devastación, Rúa enfatizó que la primera obligación del Estado es la solidaridad con las víctimas y sus familias, pero también existe el deber de garantizar que cada peso destinado a la atención de la emergencia se use de forma transparente.
Control político sin sustituir a los organismos de control
En su misiva, el senador de la ASI dejó claro que la comisión accidental propuesta no pretende reemplazar las funciones de la Contraloría, la Procuraduría ni la Fiscalía, sino que busca acompañar el proceso con trazabilidad y control político. «Dado que una eventual declaratoria de desastre, calamidad pública o urgencia manifiesta puede habilitar mecanismos especiales de contratación, se propone conformar una Comisión Accidental que haga seguimiento a las decisiones, contratos, recursos y medidas adoptadas, promoviendo transparencia, trazabilidad y control institucional, sin sustituir las competencias de los organismos de control», reza textualmente la carta del congresista. La iniciativa también contempla la posibilidad de solicitar informes periódicos y promover mesas de trabajo con las alcaldías y gobernaciones de los territorios afectados para asegurar que la ayuda llegue de manera efectiva a las comunidades damnificadas.
«Hoy Colombia atraviesa un momento de dolor y nuestra primera obligación es la solidaridad con las víctimas y sus familias. Además, tenemos el deber de garantizar que cada peso destinado a la atención de esta emergencia se use de forma transparente y llegue a quien lo necesita»
Luis Carlos Rúa, senador de la ASI
Paralelamente a su gestión legislativa, Rúa informó que participa en la coordinación de un punto de acopio en Bogotá, específicamente en el sector de Paloquemao, para recibir ayudas destinadas a los damnificados. El llamado a donaciones incluye insumos médicos, elementos de rescate y alimentos no perecederos. La solidaridad se ha extendido a lo ancho del país, con centros de acopio adicionales habilitados en Cali, a través de la Fundación Arquidiocesano Banco de Alimentos; en Manizales, mediante el Banco de Alimentos de la ciudad; en Medellín, donde la Librería Rodante Delfos y la Universidad de Antioquia reciben contribuciones; y en Quibdó, con puntos dispuestos por Manos Visibles y la Sede Reddhphac. Desde el exterior, organizaciones como Colombian Cami y la plataforma GoFundMe se han sumado a la causa, mientras que la Cruz Roja Colombiana hace un llamado urgente a la donación de sangre para atender a los heridos. La propuesta de la comisión accidental se perfila así como un mecanismo de control político fundamental en medio de una de las peores tragedias que ha enfrentado el país en los últimos años.










