El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) activó un protocolo de protección integral para menores de edad tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país, desplegando 30 unidades móviles y cerca de 120 profesionales en las zonas más afectadas. La directora general encargada de la entidad, Adriana Velázquez, informó que desde este lunes se instaló una sala de crisis para coordinar las acciones de respuesta, con especial atención en el departamento de Chocó, donde las fallas en energía eléctrica y comunicaciones telefónicas e internet dificultan el monitoreo de la situación. El sismo ha dejado un saldo de 188 fallecidos y 1.677 heridos, generando una emergencia humanitaria que mantiene a decenas de menores separados de sus familias, atrapados entre escombros o en condiciones de alta vulnerabilidad.
Las unidades móviles, conformadas por equipos interdisciplinarios de profesionales, ya se encuentran en los territorios más golpeados por el evento sísmico para brindar atención psicosocial y protección a los niños, niñas y adolescentes. Velázquez detalló que la estrategia contempla el fortalecimiento de la atención psicosocial tanto para los menores como para sus familias, y que desde este martes 11 de agosto se sumaron 12 funcionarios adicionales para realizar seguimiento hospitalario a los heridos. Además, el Icbf habilitó la línea 141 para que la ciudadanía reporte cualquier caso de posible vulneración de derechos de los menores en medio de la emergencia. Se envió también una tonelada de bienestarina líquida para garantizar la alimentación de los más pequeños en las zonas de difícil acceso.
Coordinación en terreno con organismos de rescate
La directora encargada del Icbf confirmó que la entidad tendrá presencia activa en los Puestos de Mando Unificado (PMU) para orientar a las autoridades locales y a las comunidades en la atención de la niñez. “Con Chocó tenemos lo siguiente: acabamos de recibir de organizaciones indígenas un reporte que ellos han podido construir con autoridades tradicionales en zonas de resguardo”, señaló Velázquez en declaraciones a Caracol Radio. Asimismo, el director del Sistema Nacional de Bienestar Familiar se desplazará con tres funcionarios adicionales a las zonas más críticas para supervisar la aplicación del protocolo. El Icbf coordina sus acciones con bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil para garantizar que ningún menor quede desatendido en medio de la catástrofe.
“Con Chocó tenemos lo siguiente: acabamos de recibir de organizaciones indígenas un reporte que ellos han podido construir con autoridades tradicionales en zonas de resguardo”
Adriana Velázquez, directora general encargada del Icbf, en Caracol Radio
El protocolo de protección no solo busca la asistencia inmediata, sino que también contempla un acompañamiento psicosocial sostenido para que los menores y sus familias puedan superar el trauma del terremoto. Las organizaciones indígenas y los consejos comunitarios han sido aliados clave al proporcionar reportes desde zonas de resguardo, donde la presencia institucional es limitada. Con más de 1.600 heridos y un número de fallecidos que sigue en aumento, la labor del Icbf se convierte en un pilar fundamental para mitigar el impacto de la tragedia en la población infantil, la más vulnerable en cualquier emergencia de esta magnitud.










