El papa León XIV expresó este miércoles su solidaridad con el pueblo colombiano tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro y el occidente del país el pasado 10 de agosto, y anunció una donación inicial de 100.000 euros para atender la emergencia. Durante la audiencia general celebrada en el Vaticano el 12 de agosto, el pontífice aseguró sus oraciones por las víctimas y agradeció la labor de los equipos de rescate, mientras que el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, envió un telegrama de condolencias a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Los recursos serán canalizados a través de la Secretaría Nacional de Asuntos Pastorales y Sociales-Caridad Colombiana, dependiente de la Conferencia Episcopal, que actuará como centro de coordinación para su distribución entre las diócesis más afectadas.
El sismo, que alcanzó una magnitud de 7,4, dejó un saldo preliminar de al menos dos centenares de fallecidos y más de 1.600 heridos, además de cuantiosos daños materiales en infraestructura crítica como hospitales, aeropuertos, redes de servicios públicos y sistemas de transporte. La ciudad de Cali concentra el mayor número de víctimas, mientras que los organismos de socorro mantienen un amplio despliegue en las zonas afectadas para atender a los damnificados y evaluar los daños. En su mensaje, el papa León XIV señaló: “Deseo expresar mi solidaridad con nuestros hermanos y hermanas colombianos que han sufrido las consecuencias del reciente terremoto, que ha causado numerosas víctimas y heridos, además de ingentes daños materiales”.
Solidaridad del Vaticano y primeras ayudas
La donación pontificia, acordada con los beneficiarios como una ayuda inicial para cubrir las emergencias más urgentes, fue definida como un primer paso en el apoyo de la Iglesia católica a Colombia. El Dicasterio para el Servicio de la Caridad, dirigido por el español Luis Marín de San Martín, se mantendrá atento a otras necesidades que puedan surgir en las próximas semanas. El telegrama firmado por el cardenal Parolin, dirigido a monseñor Múnera Correa, expresa que “el Santo Padre, profundamente entristecido al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente a varias zonas de Colombia… ofrece oraciones por el descanso eterno de los fallecidos y eleva sus plegarias al Señor por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia”.
“Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos colombianos que sufrieron los efectos del reciente terremoto que causó numerosas víctimas y heridos, así como grandes daños materiales. Mientras rezo al Señor por el descanso eterno de los difuntos, os aseguro mis oraciones por sus familias y por todos aquellos que se han visto afectados por esta tragedia”.
Papa León XIV, durante la audiencia general del 12 de agosto de 2026
El llamado a la solidaridad internacional no se ha hecho esperar. Además de la contribución vaticana, diversas entidades multilaterales han anunciado ayudas que superan en conjunto los 3.800 millones de pesos colombianos, equivalentes a aproximadamente 1,2 millones de dólares. El Banco Mundial, a través de su vicepresidenta para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, comprometió 200.000 dólares para la evaluación de daños, 350.000 dólares para la Cruz Roja y 150.000 dólares para apoyo técnico. “Quiero expresarle al pueblo de Colombia y a las personas afectadas por el terremoto toda nuestra solidaridad, y manifestarles nuestro apoyo técnico con la experiencia en otros lugares del mundo para que Colombia pueda recuperarse de este sismo”, afirmó Cordeiro Guerra.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destinó 500.000 dólares en cooperación técnica no reembolsable, mientras que la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) aportó igual cantidad para necesidades humanitarias, canalizados a través de sus Fondos de Desarrollo Social y Humano. El papa León XIV, al cierre de su mensaje, manifestó su gratitud “a cuantos trabajan en las labores de rescate y de asistencia a los damnificados”, en un gesto que subraya la dimensión humana de una tragedia que aún mantiene en vilo a todo el país.
“Manifiesto mi gratitud a cuantos trabajan en las labores de rescate y de asistencia a los damnificados”.
Papa León XIV










