Un nuevo sismo de magnitud 4,2 sacudió la mañana del jueves 13 de agosto de 2026 la región del Pacífico colombiano, con epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, provocando la evacuación preventiva de edificaciones en ciudades como Cali y Manizales. El movimiento telúrico se registró exactamente a las 9:42 de la mañana, según reportó el Servicio Geológico Colombiano (SGC), y tuvo una profundidad de 95 kilómetros. Este nuevo evento sísmico se suma a otros dos que se sintieron durante la madrugada y el amanecer del mismo día: uno minutos después de la medianoche, de menor magnitud, y otro de 3,6 a las 6:22 de la mañana, cuyo epicentro se localizó a 14 kilómetros del municipio de Nóvita, también en Chocó, con una profundidad similar de 94 kilómetros. Las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia ante la posibilidad de nuevas réplicas, tres días después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que tuvo su epicentro en la misma zona el lunes 10 de agosto.
El movimiento fue sentido por habitantes de varias edificaciones en Cali, capital del Valle del Cauca, y en Manizales, Caldas, quienes evacuaron de inmediato como parte de los protocolos de autoprotección que permanecen vigentes desde el sismo principal. Usuarios en redes sociales confirmaron haber percibido el temblor, lo que activó las alarmas en ambas ciudades. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que, hasta el momento, no se reportan nuevas víctimas ni daños estructurales significativos asociados a estos sismos de menor magnitud, pero las evaluaciones continúan en los municipios cercanos al epicentro, como El Cairo, Valle del Cauca, a 23 kilómetros, y Nóvita, Chocó, a 25 kilómetros.
Balance de la emergencia y labores de rescate
El terremoto del lunes 10 de agosto, de magnitud 7,4 y con epicentro también en San José del Palmar, dejó un saldo trágico de 273 fallecidos, 3.824 heridos y 377 personas desaparecidas, según el último balance oficial del Gobierno nacional. Hasta el momento, 335 personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros, en una operación que ha movilizado a miles de socorristas y voluntarios. Las cifras de daños materiales son igualmente alarmantes: 220 estructuras colapsaron por completo, 1.604 viviendas quedaron destruidas, 4.048 resultaron averiadas y otras 719 presentan daños parciales. La gobernadora de Chocó, Nubia Córdoba, informó el miércoles 12 de agosto que ya no se reportaban personas atrapadas entre los escombros en el departamento, aunque persisten graves afectaciones en infraestructura crítica como centros educativos, hospitales, servicios públicos y redes viales.
Las labores de emergencia se mantienen en los municipios más golpeados, entre ellos San José del Palmar, Sipí, Nóvita, Istmina, y las regiones del Litoral y Medio San Juan. La UNGRD ha coordinado la llegada de donaciones y la atención humanitaria para las miles de familias que perdieron sus hogares. El Gobierno nacional mantiene activos los protocolos de respuesta ante la amenaza de nuevos movimientos telúricos, mientras la población de la región del Pacífico colombiano permanece en alerta y las autoridades reiteran las recomendaciones de evacuación y prevención ante cualquier sismo que se presente.










