Daniela Largo, de 32 años, se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza tras ser rescatada con vida luego de permanecer 36 horas atrapada bajo los escombros de un edificio colapsado en Pereira, durante el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el Eje Cafetero el pasado lunes 10 de agosto de 2026. Los médicos que la recibieron en el Hospital San Jorge, donde permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos con pronóstico reservado, se vieron obligados a amputarle el brazo derecho para poder salvarle la vida. La mujer, que quedó atrapada bajo cuatro losas de cemento, fue extraída tras una compleja operación de rescate que duró diez horas, dirigida por el Cuerpo de Bomberos de Bogotá con el apoyo de otros equipos de emergencia.
El fuerte sismo, que afectó principalmente a Cali, Quibdó, Armenia y todo el Eje Cafetero, dejó una estela de destrucción en Pereira, donde varias edificaciones colapsaron. En uno de esos edificios, Daniela Largo quedó sepultada. La familia comenzó a alarmarse cuando ella no asistió al cumpleaños de su hijo Ángel David, de 12 años. La madre de Daniela, Martha Sánchez Vélez, relató entre lágrimas los momentos de angustia: “Temía lo peor, pero yo decía: ‘No, ella ya se hubiera comunicado con nosotros’”. El rescate, que fue celebrado por una multitud reunida en el lugar, devolvió la esperanza a una familia que ya se preparaba para lo peor.
Un estado crítico que exige fortaleza
El estado de salud de Daniela Largo es extremadamente delicado. Según reportes médicos, la mujer sufrió un paro cardiorrespiratorio durante el rescate y requirió 17 minutos de reanimación. Actualmente, solo el 20 % de su corazón está funcionando y presenta un compromiso cerebral del 20 %, además de daños en otros órganos vitales. La madre de Daniela, que espera noticias en las inmediaciones del Hospital San Jorge, confirmó la amputación: “Ella es una guerrera y yo sé que Dios la tiene para grandes cosas. Me acaban de informar de que le amputaron un bracito, el brazo derecho”.
Ángel David, el hijo de Daniela, mantiene una entereza que conmueve a quienes lo rodean. Al saber que su madre había sobrevivido, expresó: “Pensé que ella no iba a sobrevivir y todo eso. Cuando nos van dando la noticia que sigue viva, que ya la están rescatando”. En medio del dolor, el niño ya piensa en el reencuentro: “Solo quiero celebrar mi cumpleaños con mi mamá y decorar el cuarto para darle la bienvenida”.
“Sobrevivió a tres pisos que le cayeron encima. Yo estoy muy feliz de eso”
Ángel David, hijo de Daniela Largo
Martha Sánchez Vélez, aferrada a la fe y al amor por su hija y su nieto, no pierde la esperanza: “Por el niño, yo sé que ella se va a recuperar”. Mientras tanto, el caso de Daniela Largo ha conmovido al país y se ha convertido en un reflejo de la dimensión humana de la tragedia. En el mismo edificio, un peluquero venezolano falleció atrapado bajo los escombros, lo que recuerda la cruda realidad de un desastre que ya se cobró múltiples víctimas. La lucha de Daniela, sin embargo, ilumina un camino de resistencia que hoy moviliza la solidaridad de toda una nación.










