El euro cerró la jornada del 13 de agosto en 3.593,72 pesos colombianos, registrando un incremento del 2,84% frente al cierre anterior, cuando se ubicó en 3.494,6 pesos. Este movimiento alcista se da en medio de una tendencia positiva reciente de la moneda europea frente al peso colombiano, que en la última semana acumula una subida del 1,63%. Sin embargo, en la comparación interanual la divisa comunitaria presenta una disminución del 19,96%, lo que refleja la fuerte apreciación del peso colombiano durante el último año.
Según datos del mercado cambiario colombiano, el tipo de cambio ha mostrado una volatilidad del 38,01%, muy por encima del nivel de referencia del 20,24%, lo que evidencia la incertidumbre que caracteriza al mercado local. El peso colombiano, controlado por el Banco de la República, circula en monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas bimetálicas y con diseños alusivos a la biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que las monedas de 1.000 pesos circularon entre 1996 y 2002, pero perdieron popularidad por problemas de falsificación.
Proyecciones para 2026 y presión sobre el tipo de cambio
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promedio en 2026 se ubicará en 3.878 pesos colombianos, sustentado en la debilidad global del dólar, el flujo de remesas y la expectativa de alzas en las tasas locales. Esta estimación contrasta con la apreciación del 14% que ha registrado el peso colombiano frente al dólar en lo que va de 2025, mientras que el índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de seis monedas principales, ha caído un 9% en el mismo periodo.
No obstante, el panorama cambiario enfrenta factores de presión alcista. La incertidumbre fiscal en Colombia, agravada tras el reciente recorte de la calificación soberana por parte de una agencia global, y el proceso electoral en curso, son elementos que podrían generar volatilidad y empujar al alza el tipo de cambio. En este contexto, la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa de interés en el rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República la tiene en 9,25%, un diferencial que sigue atrayendo flujos de capital hacia el peso colombiano, pero que también añade presión sobre la política monetaria local.










