El Senado de la República aprobó este miércoles 12 de agosto de 2026, con 73 votos a favor y 11 en contra, la autorización solicitada por el expresidente Gustavo Petro para salir del país durante el año posterior al fin de su mandato. La votación se produjo luego de que el expresidente Álvaro Uribe, líder del Centro Democrático, respaldara la solicitud argumentando que no existe ninguna razón judicial para restringirle la libre movilidad al exmandatario. La ley obliga a los expresidentes a pedir aval legislativo durante el período de arraigo constitucional; sin ese permiso, cualquier salida configuraría “abandono del cargo”.
Petro había remitido una carta al Senado el pasado 10 de agosto solicitando la autorización para ausentarse, sin detallar destinos específicos pero argumentando asuntos personales, sociales, políticos y académicos. Durante el debate, el Centro Democrático propuso una proposición aditiva que exigía al expresidente informar fechas y destinos de cada salida, condición que destrabó la votación y que finalmente fue aceptada. El exmandatario aclaró que no pedía ausentarse un año completo, sino contar con la facultad de viajar dentro de ese lapso sin necesidad de nuevas autorizaciones.
El respaldo de Uribe y el debate sobre la libre movilidad
El expresidente Álvaro Uribe intervino en la sesión para defender el derecho de Petro a movilizarse libremente. “No hay ninguna razón judicial para negarle ese permiso al expresidente Petro”, afirmó Uribe, quien además recordó su propia experiencia: una jueza lo privó de libertad en primera instancia con el argumento de que podía fugarse, situación que lo obligó a informar cada uno de sus desplazamientos. “De no haber aprobado ese permiso, que tuvo la proposición aditiva sugerida por el Centro Democrático, sin ninguna limitación judicial, se estaría atropellando el derecho fundamental a la libre movilidad del expresidente Petro, y eso sería tutelable”, agregó el líder del Centro Democrático.
“No hay ninguna razón judicial para negarle ese permiso al expresidente Petro”
Álvaro Uribe, expresidente de Colombia
Por su parte, Gustavo Petro agradeció el respaldo y enfatizó que su solicitud no obedece a problemas de salud ni a procesos judiciales en su contra. “Aquí Uribe tiene toda la razón. El principio fundamental de Colombia es la libertad. Nadie puede ni ser secuestrado en su libertad ni extorsionado, y menos por el Estado si no hay una razón judicial”, declaró Petro. Y añadió: “Y no existe ninguna razón judicial que me pueda impedir ir a donde quiera. No hay orden judicial en contrario”. El expresidente también mencionó una sanción administrativa de Estados Unidos, pero aclaró que esa medida solo aplica a ciudadanos de ese país y no afecta su situación financiera en Colombia.
Un llamado a bajar el tono de confrontación
Durante su intervención, Uribe también hizo un llamado a reducir la confrontación en redes sociales. “Simplemente con acusaciones viscerales, lo que vamos es a producir más violencia en Colombia”, advirtió el exmandatario, en un gesto que algunos analistas interpretaron como un intento de distensión entre los dos líderes políticos más relevantes del país. La votación en el Senado deja en evidencia que, pese a las diferencias ideológicas, el Congreso puede actuar con pragmatismo cuando se trata de garantizar derechos fundamentales consagrados en la Constitución. Petro podrá ahora viajar durante el año posterior a su mandato, siempre y cuando informe previamente las fechas y destinos de cada salida, cumpliendo así con la condición impuesta por el Centro Democrático.










