El presidente Abelardo de la Espriella declaró insubsistentes los nombramientos de cinco embajadores que no presentaron su renuncia protocolaria, argumentando la necesidad de asegurar unidad y coherencia en la política exterior. La decisión, que se formalizará mediante decretos en los próximos días, afecta a los embajadores Guillermo Francisco Reyes González, actual representante en Suecia; Vilma Rocío Velásquez Uribe, embajadora en Haití; Yennifer Edilma Parra Moscoso, quien servía en Turquía; Juan Manuel Corzo Román, jefe de la misión diplomática en Paraguay; y William Sidney Bush Howard, representante en Trinidad y Tobago.
La medida se adoptó en el marco de la transición institucional que vive el nuevo Gobierno, en un contexto en el que la mayoría de los embajadores colombianos presentó su renuncia protocolaria como gesto de cortesía política, mientras que los cinco afectados no cumplieron con ese procedimiento. El Gobierno nacional justificó la decisión en la necesidad de mantener “unidad, coherencia institucional y plena defensa de los intereses nacionales”, según se señala en la argumentación oficial. La Cancillería, por su parte, coordinará la transición en cada misión diplomática para garantizar la continuidad de las agendas bilaterales.
La salida del embajador ante Suecia, Guillermo Francisco Reyes González —quien también ejerce como representante diplomático ante Islandia—, coincide con un momento sensible de la relación bilateral. Reyes González presentó su renuncia protocolaria con carácter irrevocable, fijando su retiro efectivo para el 1 de octubre de 2026, en medio de la negociación de una nueva estrategia de cooperación sueca para el periodo 2026-2031. Según reveló el propio embajador en su carta de renuncia, “la decisión del gobierno y el Parlamento sueco era concentrar casi en su totalidad los recursos de la cooperación internacional hacia Ucrania”, lo que suponía un desafío mayúsculo para la agenda colombiana en Estocolmo.
Durante su gestión, Reyes González logró un hito diplomático relevante al firmar una declaración conjunta con Suecia en junio de 2024, un pacto que abrió la puerta a avances en materia de paz, transferencia tecnológica, innovación, sostenibilidad, minería verde, transición energética, inteligencia artificial, cooperación académica y salud. “Se logró alcanzar el reto más importante que he tenido como embajador: recuperar la confianza del gobierno sueco en Colombia”, afirmó el saliente diplomático en su misiva.
Las cifras comerciales respaldan la solidez de la relación: las exportaciones colombianas a Suecia alcanzaron los 85,5 millones de dólares en 2025, lo que representó un crecimiento del 29% frente al año anterior. A esto se suma que la inversión extranjera directa sueca en Colombia llegó a 124,9 millones de dólares, un incremento cercano al 150% comparado con el registro de 2025, un dato que contrasta con la caída del 16,2% de la inversión global que recibió el país en el mismo periodo.
«Se logró alcanzar el reto más importante que he tenido como Embajador: recuperar la confianza del gobierno sueco en Colombia»
Guillermo Francisco Reyes González, saliente embajador de Colombia en Suecia
El presidente de la Espriella, al ejercer sus facultades constitucionales y legales, busca dejar clara su intención de contar con un equipo diplomático alineado con las directrices de la nueva administración. El borrador de la nueva estrategia de cooperación sueca para los próximos cinco años se encuentra actualmente en manos de la embajada sueca en Bogotá, y se espera que su aprobación definitiva ocurra a finales de octubre. Con la salida de Reyes González, el Gobierno colombiano deberá nombrar rápidamente un nuevo representante en Estocolmo para no perder el impulso de una relación que, en términos comerciales y de inversión, atraviesa uno de sus mejores momentos históricos.










