En medio de la tragedia que ha dejado el terremoto del 10 de agosto de 2026, la búsqueda de Juan Felipe Giraldo, un joven de 24 años que quedó atrapado tras el colapso del Hotel Dibeni en Pereira, continúa sin resultados concretos mientras su familia se aferra a la fe y la esperanza de encontrarlo con vida. Juan Felipe, vendedor de monturas y gafas originario de El Santuario, Antioquia, se hospedaba en el establecimiento por motivos laborales cuando el sismo de magnitud 7,4 sacudió gran parte del país. Su padre, Hernán Giraldo, viajó desde Antioquia para unirse a las labores de rescate y ha mantenido viva la ilusión de reencontrarse con su hijo, quien además deja una prometida, Natalia Patiño, residente en Bogotá, y un hijo de dos años.
El panorama en Pereira es desolador, pues la ciudad se encuentra en alerta roja junto con Cali, Quibdó, Manizales y Armenia. Según el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), el terremoto ha dejado hasta el momento 287 personas fallecidas, 3 mil 975 heridos, 378 desaparecidos y 135 mil 179 afectados. Entre los escombros del Hotel Dibeni, los rescatistas trabajan incansablemente, mientras la familia de Juan Felipe ha habilitado dos líneas de contacto para recibir cualquier información que pueda dar con su paradero: los números 300 285 0231 y 318 237 9488. Lo que más conmueve es la certeza de Hernán Giraldo, quien insiste en que la boda de su hijo con Natalia, planeada para el domingo 16 de agosto, solo se aplazará, pero nunca se cancelará.
“Hay vida, hay esperanza”: la fe inquebrantable de un padre
En declaraciones desde el lugar del colapso, Hernán Giraldo no ocultó su dolor pero tampoco su determinación. “Han sido momentos de mucha tristeza, mucho dolor y han sido momentos de mucha fe y mucha esperanza —afirmó—, estoy seguro de que mi hijo está vivo”. El padre, con la voz entrecortada pero firme, expresó que percibe señales positivas entre los escombros. “Hay vida, hay pequeñas señales de vida, y si hay vida hay esperanza”, dijo, mientras seguía de cerca cada movimiento de los equipos de rescate. Su mensaje directo a su hijo refleja la angustia y el amor de estos días: “Hijo, te amo, el domingo te vas a estar casando, y si no es el domingo, va a ser en 8, 15 días, pero vas a estar ahí hijo”.
“Hijo, te amo, el domingo te vas a estar casando, y si no es el domingo, va a ser en 8, 15 días, pero vas a estar ahí hijo”
Hernán Giraldo, padre de Juan Felipe Giraldo
La comunidad de Pereira y de todo el país sigue con atención el desarrollo de esta historia que, más allá de las cifras, representa el drama humano de cientos de familias que buscan a sus seres queridos. Hernán Giraldo definió a su hijo como “un berraco, un ganador”, una descripción que refleja la fortaleza con la que la familia enfrenta esta prueba. Mientras los equipos de rescate remueven los escombros del Hotel Dibeni, la esperanza de un reencuentro sigue viva, sostenida por la fe de un padre y el amor de una prometida que espera ver a Juan Felipe caminar hacia el altar, aunque sea unos días después de lo previsto.










