El rescatista argentino Cristian Kuperbank, integrante del grupo especializado Los Topos Azteca, encendió las alarmas sobre la respuesta al terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia al denunciar un marcado desbalance entre la enorme cantidad de voluntarios y el escaso personal especializado en rescate que operó en las zonas afectadas. En entrevista con Caracol Radio desde Cali, Kuperbank señaló que la presencia masiva de ciudadanos sin experiencia en tareas de búsqueda y rescate terminó saturando los lugares de trabajo, reabriendo así el debate sobre cuándo una operación deja de ser rescate para convertirse en remoción de escombros.
Según el rescatista, la situación fue especialmente crítica en varios puntos de la capital vallecaucana, donde la desproporción entre el personal capacitado y los voluntarios alcanzó niveles preocupantes. Kuperbank afirmó que en algunos sitios llegaron a contabilizar apenas cuatro bomberos frente a cincuenta voluntarios realizando labores que deberían corresponder exclusivamente a equipos de rescate entrenados.
El dilema de las primeras 72 horas
Kuperbank explicó que la decisión de transitar de la fase de búsqueda y rescate a la de remoción de escombros se vuelve particularmente sensible después de las primeras 72 horas posteriores al sismo. Esta definición, advirtió, recae en el responsable de cada operación e implica un riesgo concreto: el uso de maquinaria pesada puede destruir indicios de vida y afectar la recuperación de los cuerpos de las víctimas.
«Hemos ido a lugares donde había cuatro bomberos y había 50 voluntarios haciendo el trabajo que tendría que estar haciendo el personal de rescate»
Cristian Kuperbank, rescatista de Los Topos Azteca
«Hemos ido a un montón de lugares acá en Cali donde prácticamente el número de voluntarios era muy, pero muy muy superior al personal de rescate que estaba trabajando en el lugar»
Cristian Kuperbank, rescatista de Los Topos Azteca
El integrante de Los Topos Azteca también cuestionó duramente las trabas administrativas que, en su opinión, demoran la intervención de brigadas con experiencia en desastres. Se refirió a los requisitos de certificaciones, acreditaciones y permisos como simples «papelitos» que obstaculizan la llegada de ayuda especializada en momentos críticos, cuando cada minuto cuenta para salvar vidas.










