El juzgado penal de Bogotá condenó a Harold Daniel Barragán Ovalle a 21 años y 4 meses de prisión por su participación en el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido en junio de 2025. Barragán, quien integraba una organización delictiva dedicada a homicidios selectivos y tráfico de estupefacientes, fue hallado culpable de coordinar y ejecutar el atentado que acabó con la vida del líder político. La sentencia, dictada casi un año después del crimen, incluye una multa de 16.350 salarios mínimos mensuales legales vigentes para 2025 y no concede ningún beneficio carcelario ni prisión domiciliaria.
Durante el proceso, se estableció que Barragán participó en la planeación del ataque, seleccionó el lugar del atentado, designó a un adolescente como tirador y facilitó la huida del autor material, Elder José Arteaga, alias “Chipi”. La coordinación del crimen se realizó mediante cuatro videollamadas antes y después del ataque, según las pruebas presentadas por la Fiscalía. Los delitos imputados incluyen homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores para la comisión de delitos, y fabricación, tráfico, porte o tenencia agravada de armas.
Fallo sin atenuantes y condena ejemplar
El juez que dictó la sentencia fue contundente al señalar que no existen atenuantes ni razones para postergar o suspender la ejecución de la condena. “La gravedad de los hechos y la utilización de menores evidencia un desprecio absoluto por la vida y la legalidad”, afirmó el togado en la lectura del fallo. La investigación también identificó vínculos estructurales entre la organización criminal que integraba Barragán y otros hechos violentos, lo que refuerza la dimensión del caso.
“No hay atenuantes ni razones para postergar ni suspender la ejecución de la condena. La gravedad de los hechos y la utilización de menores evidencia un desprecio absoluto por la vida y la legalidad”
Juez que dictó la sentencia (sin nombre en el texto)
El magnicidio de Miguel Uribe Turbay, quien se encontraba en plena precandidatura presidencial, conmocionó al país y generó un amplio rechazo político y social. La condena contra Barragán representa un primer paso en el esclarecimiento del crimen, pero el caso aún tiene aristas políticas. El representante a la Cámara Jaime Arizabaleta pidió a la Fiscalía investigar al expresidente Gustavo Petro por presunta instigación, basándose en declaraciones previas de Petro contra Uribe Turbay. “La justicia tiene que interrogar a Gustavo Petro Urrego”, aseguró Arizabaleta, abriendo un nuevo frente en la controversia judicial que rodea el atentado.










