Una propuesta legislativa para actualizar la normativa sismorresistente en Colombia comenzó a tomar forma este viernes 14 de agosto, apenas cuatro días después del devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el centro y occidente del país el lunes 10 de agosto. La iniciativa, anunciada por Martha Isabel Serrano, gerente del grupo consultor Gestores de Vivienda, busca no solo flexibilizar la asignación de subsidios habitacionales para las familias damnificadas, sino también incorporar métodos de construcción industrializada y habilitar suelo de forma exprés para agilizar la reconstrucción en las zonas más golpeadas. El sismo dejó un saldo de 93 fallecidos solo en Pereira, según reportó Asocapitales, y afectó gravemente a otras capitales como Armenia, Cali, Manizales y Quibdó, reactivando con urgencia el debate sobre el cumplimiento y fortalecimiento de la norma vigente desde 2010, la NSR-10.
La propuesta se estructura en tres frentes complementarios que, según explicó Serrano, pretenden evitar que la emergencia habitacional se prolongue por falta de herramientas normativas. Por un lado, se plantea una revisión profunda de los subsidios de vivienda para flexibilizar su entrega a las familias afectadas, especialmente aquellas que perdieron sus hogares y no cuentan con los medios para acceder a los programas tradicionales. En segundo lugar, se impulsa la adopción de sistemas de edificación industrializados, que cumplan estrictamente con las normas de sismo resistencia establecidas en la NSR-10, pero que permitan construir en tiempos mucho más reducidos que los métodos convencionales. Finalmente, se contempla una gestión predial acelerada para activar suelo disponible de manera rápida, pues sin terrenos aptos, ni los subsidios ni las técnicas constructivas veloces serían suficientes para resolver la crisis habitacional.
Una oportunidad para transformar la política de vivienda
La iniciativa no se concibe como una simple respuesta inmediata a la catástrofe, sino como una actualización estructural de la política de vivienda y construcción en Colombia. Serrano enfatizó que la discusión debe trascender la atención de emergencia y derivar en cambios legislativos que modernicen el marco normativo para futuras contingencias. «De las circunstancias trágicas podemos sacar un hecho histórico para flexibilizar la asignación del subsidio en nuestro territorio nacional para estas familias», declaró la gerente, subrayando la oportunidad de convertir la tragedia en un avance duradero. La propuesta será socializada con las distintas bancadas políticas del Congreso de la República, que deberán asumir las banderas legislativas para presentarla formalmente y darle curso en el parlamento.
«Proponemos un sistema de edificación industrializado, que cumpla normas de sismo resistencia, pero que nos permita en un tiempo más corto atender la situación que tenemos en nuestro país»
Martha Isabel Serrano, gerente de Gestores de Vivienda
El terremoto del 10 de agosto, que tuvo su epicentro en la región del Eje Cafetero y se sintió con fuerza en cinco departamentos, puso en evidencia no solo la necesidad de acelerar la reconstrucción, sino también de reducir el riesgo de futuras catástrofes. La NSR-10, aunque ha sido un referente técnico, requiere actualizaciones que incorporen nuevas tecnologías constructivas y mecanismos de financiamiento más ágiles. Con 93 víctimas mortales reportadas en Pereira al cierre de esta edición y daños significativos en Armenia, Cali, Manizales y Quibdó, la propuesta de Gestores de Vivienda busca que los recursos y las soluciones lleguen antes de que pase el momento de urgencia, evitando que las familias damnificadas queden atrapadas en la burocracia mientras la emergencia se agrava.










