Un emocionado Arturo Reyes, técnico del Deportivo Pereira, rompió en llanto este jueves al agradecer públicamente al club por la oportunidad que le brindaron para volver a dirigir, esto en medio de la grave emergencia que enfrenta la ciudad tras el terremoto de 7,4 grados en la escala de Richter que sacudió Pereira el pasado 10 de agosto.
Las declaraciones del estratega se dieron en el regreso del equipo a la ciudad, luego de que la nómina completa permaneciera en Barranquilla, donde tenía previsto enfrentar al Junior, compromiso que fue aplazado precisamente por la tragedia natural. «Después de ser campeón, estuve un año y medio sentado en mi sofá, en frente del televisor, y no me llamó nadie para trabajar. Pereira me abrió las puertas y acá estoy», expresó entre lágrimas el entrenador, visiblemente conmovido, en una rueda de prensa.
Un agradecimiento en medio de la tragedia
Reyes llegó al Deportivo Pereira en diciembre de 2025, luego de un largo periodo como agente libre que comenzó tras su paso triunfal por otro club. La institución matecaña, que atravesaba una crisis económica y deportiva con malas campañas en la Liga BetPlay y sanciones que impedían fichajes, le abrió las puertas cuando más lo necesitaba. «Pereira me abrió las puertas y acá estoy», repitió el técnico, quien además solicitó que el reconocido entrenador Juan Carlos Osorio se sume al proyecto deportivo, no para dirigir el primer equipo, sino para trabajar en el desarrollo de las categorías menores como sub-15 y sub-17.
El terremoto, que según el Servicio Geológico Colombiano tuvo una magnitud de 7,4 grados, causó daños significativos en el estadio Hernán Ramírez Villegas, lo que obligará al club a buscar una nueva sede para disputar sus partidos como local mientras se evalúa la infraestructura del escenario deportivo. Además, varias viviendas de jugadores y colaboradores del club resultaron afectadas, situación que ha unido al plantel en una labor humanitaria sin precedentes.
La lucha solidaria del plantel
El equipo estuvo cinco días sin entrenar por las labores de ayuda humanitaria y este jueves retomó sus trabajos. «Estos jugadores tienen energía de sacar esto adelante. Los vi cansados, es lo lógico, es un tema emocional que desgasta mucho. En el campo fueron olvidando las cosas malas», explicó Reyes, quien lidera junto a sus dirigidos las acciones de apoyo a los damnificados.
«La verdad no es nada fácil, hay mucha gente que necesita una ayuda, un granito de arena de toda Colombia; hay mucha necesidad, pero vamos para adelante»
Walmer Pacheco, jugador del Deportivo Pereira
El defensor Walmer Pacheco ha sido uno de los jugadores más activos en las jornadas solidarias, recorriendo hospitales y zonas afectadas para llevar alimentos a quienes más lo necesitan. «Vamos con varios jugadores del plantel, estamos llevando arroz con pollo, jugos y agua a hospitales. La verdad, los alimentos están escasos, en los centros comerciales, en los ARA, D1, en la gran mayoría de tiendas no hay cosas, no hay agua, nos tocó buscar por Cartago y en donde se pueda», relató Pacheco a ESPN, destacando la difícil situación que viven miles de familias pereiranas.
El futbolista enfatizó en la importancia de la solidaridad en estos momentos de crisis y reconoció el esfuerzo colectivo que han hecho sus compañeros para mitigar el impacto de la emergencia. «Es una bonita labor que hemos hecho los jugadores, tratando de ayudar porque en esta situación es muy difícil todo lo que está viviendo Pereira y sus alrededores», concluyó el jugador, mientras la ciudad intenta recuperarse de una de las tragedias naturales más devastadoras de su historia reciente.










