El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) entregó el pronóstico del tiempo para Bogotá este 16 de agosto, indicando que la temperatura máxima diurna alcanzará los 19,6 °C, mientras que la mínima nocturna descenderá hasta los 11,7 °C. La capital del país amanecerá con una alta nubosidad del 88 % durante el día, que se incrementará al 99 % en horas de la noche, y la probabilidad de lluvia se sitúa en el 61 %, lo que anticipa un día mayormente nublado con posibilidad de precipitaciones.
Bogotá, ubicada en la cordillera Oriental de la zona andina colombiana, tiene una temperatura promedio de 13,1 °C según datos del Ideam. Las máximas diurnas habituales oscilan entre los 18 y 20 °C, mientras que las mínimas nocturnas suelen estar entre 8 y 10 °C, aunque a inicios de año las temperaturas pueden bajar hasta los -5 °C. La ciudad experimenta dos temporadas de lluvia bien marcadas: la primera de marzo a junio y la segunda de septiembre a diciembre, siendo abril el mes más lluvioso. Por el contrario, la temporada seca se presenta entre enero y febrero y luego en julio y agosto, con enero como el mes más seco.
Viento y radiación UV
En cuanto a las condiciones de viento, se prevén ráfagas diurnas de 11,1 kilómetros por hora, que disminuirán a 5,6 kilómetros por hora durante la noche. El índice de rayos ultravioleta alcanzará un nivel de hasta 6, considerado alto, por lo que se recomienda a la ciudadanía tomar precauciones como el uso de protector solar y ropa adecuada, especialmente en las horas centrales del día.
Colombia, por su ubicación geográfica, cuenta con cuatro tipos de clima: tropical, seco, templado y frío de alta montaña. El clima tropical incluye subtipos como el lluvioso de selva o ecuatorial, el lluvioso de bosque o monzónico, la sabana con invierno seco y la sabana con verano seco. El clima seco, por su parte, se divide en árido muy caliente o desértico y semiárido muy caliente o estepa. El clima templado se siente en las zonas medias y bajas de las tres cordilleras del país, mientras que el frío de alta montaña predomina en los páramos y altiplanicies como la sabana de Bogotá.










