Colombia enfrenta una doble emergencia nacional este jueves 13 de agosto de 2026, con 36 incendios forestales activos que han consumido 1.195 hectáreas, equivalentes a diez veces el Parque Simón Bolívar de Bogotá, mientras el país aún lidia con las consecuencias del terremoto del pasado lunes 10 de agosto, que dejó 289 fallecidos y más de 40.000 familias afectadas. La representante a la Cámara por el Pacto Histórico, Mafe Carrascal, lanzó duras críticas contra la gestión del presidente Abelardo de la Espriella, acusando al Ejecutivo de mantener un “negacionismo climático irracional” y una “doctrina de austeridad extrema” que, según la congresista, debilitan la capacidad del Estado para prevenir y responder a emergencias como los incendios forestales que azotan al país.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), David Santiago Tamayo, reportó que además de los 36 incendios activos, ya se han logrado extinguir otros 45 focos. “La prioridad sigue siendo el apoyo a las víctimas del terremoto, pero estamos actuando para controlar los focos activos y hemos logrado extinguir 45 de ellos”, afirmó Tamayo. Sin embargo, la alerta roja por riesgo de incendios de cobertura vegetal, emitida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), cubre 339 municipios, con mayor concentración en Cundinamarca (78), Tolima (46), Nariño (31), Cauca (30), Antioquia (23) y Norte de Santander (23). Los departamentos de Tolima y Quindío son los más golpeados, precisamente regiones que ya sufrieron los embates del sismo.
Críticas desde el oficialismo
Mafe Carrascal, congresista del partido de gobierno, no ocultó su frustración ante la respuesta oficial. “Espero que el Gobierno se dedique a fondo a atender los múltiples incendios forestales que hoy golpean a Colombia”, declaró en un comunicado. En un tono más mordaz, añadió: “Espero también, aunque confieso que tengo poca confianza, que una crisis como esta los obligue a abandonar de una vez su negacionismo climático irracional y su doctrina de austeridad extrema”. Según la representante, ambas posturas “debilitan la capacidad del Estado para prevenir y responder a estas emergencias, le hacen un enorme daño a nuestras instituciones y no le traen ningún beneficio al pueblo colombiano”.
“Espero que el Gobierno se dedique a fondo a atender los múltiples incendios forestales que hoy golpean a Colombia. Espero también, aunque confieso que tengo poca confianza, que una crisis como esta los obligue a abandonar de una vez su negacionismo climático irracional y su doctrina de austeridad extrema. Ambas cosas debilitan la capacidad del Estado para prevenir y responder a estas emergencias, le hacen un enorme daño a nuestras instituciones y no le traen ningún beneficio al pueblo colombiano”.
Mafe Carrascal, representante a la Cámara por el Pacto Histórico
Mientras las autoridades lidian con la simultaneidad de crisis, el Ideam advierte que la alerta roja implica una “probabilidad de amenaza inminente” capaz de generar efectos adversos sobre la población y el entorno. El Ejército Nacional ya participa en las labores de atención de la emergencia en Tolima, y la Ungrd solicita a la ciudadanía reportar cualquier nuevo foco de incendio para evitar que la situación se agrave. La crisis sísmica del 10 de agosto mantiene ocupados a los equipos de rescate y atención humanitaria, lo que tensiona aún más la capacidad de respuesta frente a los incendios que amenazan con extenderse.










