Una red de solidaridad se activó en Colombia para garantizar el tratamiento antirretroviral a pacientes con VIH en tres regiones gravemente afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país el pasado 10 de agosto. La Corporación Red Somos, con el respaldo de la Fundación Plataformas y la organización Más que tres letras, habilitó canales de donación de medicamentos, centros de acopio, teleconsultas médicas y líneas de ayuda para atender a las personas que viven con el virus y que han quedado desabastecidas o sin acceso a su terapia en Valle del Cauca, el Eje Cafetero y Chocó.
El sismo, que afectó a 15 departamentos, dejó una crisis humanitaria con más de 54.382 familias damnificadas —lo que equivale a más de 117.222 personas—, 81.536 viviendas averiadas, 14.705 destruidas y 66 edificios colapsados. Entre los daños más críticos se cuentan 234 centros de salud con afectaciones, lo que llevó a las tres regiones a declarar alerta roja hospitalaria. En Cali, el Hospital Universitario del Valle sufrió un colapso estructural parcial; en Argelia, el hospital local quedó fuera de servicio; en Roldanillo hay áreas inhabilitadas; y en Quibdó, el Hospital San Francisco de Asís atiende en carpas debido a los daños en su infraestructura. Esta situación genera retrasos en la entrega de medicamentos de toma diaria y pone en riesgo la continuidad del tratamiento antirretroviral, cuya interrupción permite que el virus vuelva a aumentar, el tratamiento deje de funcionar y se debiliten las defensas del paciente.
Una respuesta comunitaria para evitar la interrupción del tratamiento
Red Somos calificó la iniciativa como «una respuesta comunitaria urgente para brindar apoyo inmediato a quienes más lo necesitan», según informó a Noticias Caracol. La organización afirmó que busca distribuir los antirretrovirales «de manera segura y transparente a las personas que viven con VIH y que hoy se encuentran desabastecidas o sin tratamiento en el Valle del Cauca, el Eje Cafetero y el Chocó». Hasta el momento, han recibido «cientos de solicitudes de ayuda», lo que evidencia la magnitud de la emergencia en estas zonas, donde Chocó reporta afectaciones en 29 de sus 31 municipios.
El mecanismo de donación no implica dinero en efectivo ni transferencias bancarias. La red recolecta medicamentos sobrantes o en reserva, que son revisados técnicamente por profesionales antes de ser entregados. La persona receptora debe agendar una teleconsulta médica con un centro de salud aliado para verificar la compatibilidad con su esquema de tratamiento, ya que los antirretrovirales no son intercambiables entre esquemas. Una vez aprobado, el medicamento se envía de forma gratuita, aunque el receptor asume inicialmente el costo del envío.
«Una persona con VIH en tratamiento y con carga viral indetectable puede disfrutar de una vida activa y saludable. Varios estudios demuestran que una persona con carga viral indetectable no transmite la infección a otras personas, lo que se conoce como ‘indetectable igual a intransmisible'».
Organización Mundial de la Salud
Los medicamentos específicamente requeridos incluyen combinaciones de Dolutegravir, Lamivudina, Tenofovir Disoproxil Fumarato, Abacavir, Raltegravir, Ritonavir y Emtricitabina, en distintas presentaciones. Paralelamente, Más que tres letras realiza un mapeo de personas con VIH afectadas mediante un código QR y ofrece apoyo psicológico y asesoría en salud. «Aunque no podemos asegurar que con esta información podamos conseguir los medicamentos, queremos intentarlo», señaló la organización, que agregó: «Estamos tocando las puertas del sector público y privado y ambos nos han solicitado hacer un mapeo para conocer cuántas personas, qué esquemas y en dónde los necesitas».
Los puntos de acopio para quienes deseen donar antirretrovirales, alimentos o útiles de aseo se encuentran en Bogotá (Carrera 16A #30-90, Teusaquillo), Soacha (Carrera 6 #16-50, Cundinamarca) y Villavicencio (Carrera 34A #34A-29). Las líneas de ayuda habilitadas son el (+57) 310 347 8501 para Red Somos y el (+57) 318 056 2064 para Más que tres letras. La iniciativa busca evitar que la emergencia sísmica se convierta en una doble crisis para quienes dependen de un tratamiento diario para mantener su salud y evitar la transmisión del virus.










