**Lluvias agravan crisis del terremoto en Chocó y Valle del Cauca**

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Las intensas lluvias e inundaciones que azotaron durante la noche del 13 de agosto de 2024 múltiples municipios del Pacífico colombiano agravaron la crisis humanitaria que aún no logra superarse tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió gran parte del país. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Gobernación de Chocó, el Ideam y las autoridades locales de Buenaventura, Quibdó, Roldanillo, Pereira y Cali reportaron el ingreso de agua en albergues temporales, daños en infraestructuras y el colapso de viviendas que ya habían quedado debilitadas por el sismo, configurando un escenario de emergencia traslapada que pone en riesgo a miles de familias damnificadas por partida doble.

Los corregimientos de Juanchaco y Ladrilleros, en la costa vallecaucana, junto con las ciudades de Buenaventura, Quibdó, Roldanillo, Pereira y el sector de Chiminangos al norte de Cali, sufrieron las consecuencias de lluvias torrenciales y avenidas torrenciales en horas de la noche, mientras que en las zonas costeras se registró un aumento inusual del nivel del mar y un oleaje fuerte que agravó las inundaciones. La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba, explicó que, en el marco del fenómeno de El Niño, se están presentando fenómenos inversos, con fuertes precipitaciones nocturnas que empeoran la situación de los damnificados por el sismo.

Dos emergencias que se traslapan

La mandataria departamental advirtió que esta combinación de desastres naturales está aumentando el riesgo de las infraestructuras y generando una doble afectación para las familias que ya lo habían perdido todo con el terremoto. En sus palabras:

“En el Pacífico se están presentando fenómenos inversos en el marco del fenómeno del niño, que implican fuertes lluvias y avenidas torrenciales en las horas de la noche. Esto está empeorando la situación de los damnificados por el sismo, aumentando el riesgo de las infraestructuras y traslapando dos emergencias que afectan a los damnificados por partida doble”.

Nubia Carolina Córdoba, gobernadora de Chocó

Ante la crítica situación, la UNGRD instaló puntos de internet satelital en varios municipios del Chocó para restablecer la conectividad, mientras que se habilitaron coliseos, casas de la cultura y hogares infantiles como espacios alternativos para trasladar a las familias cuando los albergues no ofrecían condiciones adecuadas frente a las lluvias. El Ideam, por su parte, pronostica que las precipitaciones persistirán en una amplia franja del territorio nacional que incluye el sur de Magdalena, Bolívar, Sucre, Cesar, Santander, Antioquia, Caldas, Risaralda, noroccidente de Cundinamarca, Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Arauca, Casanare, Meta, Vichada, Guaviare, Vaupés y Guainía.

En Roldanillo, Valle del Cauca, las lluvias provocaron el colapso de varias viviendas que ya habían sido debilitadas por el sismo, mientras que en Pereira, en el parque Olaya Herrera, familias damnificadas tuvieron que resguardarse de la tormenta durante la noche. Las autoridades locales mantienen la alerta por posibles nuevos deslizamientos y por la afectación a servicios esenciales como la salud, pues el Hospital San Jorge de Pereira también ha visto comprometida su operación. La emergencia, que comenzó con el sismo de magnitud 7,4, ahora se profundiza con la temporada de lluvias, dejando a miles de colombianos en una situación límite en los departamentos de Chocó, Valle del Cauca y Risaralda.

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