Dos días. Ese fue el tiempo que duró Andrés Camilo Pardo Jiménez en la Vicepresidencia de Gestión Corporativa de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), antes de presentar su renuncia irrevocable. El ahora exfuncionario, cuyo nombramiento generó fuertes cuestionamientos políticos por su presunta cercanía con el petrismo, formalizó su salida el pasado 16 de agosto de 2026 a través de una carta dirigida al presidente de la entidad, Abelardo de la Espriella.
En su misiva, Pardo Jiménez explicó que se retiraba del cargo, clasificado como E2, Grado 05, el cual había asumido apenas 48 horas antes. “De manera atenta me permito presentar mi carta de renuncia a partir del día de hoy 16 de agosto de 2026 al cargo que ostento actualmente como Vicepresidente de Agencia, Código E2, Grado 05, adscrito a la Vicepresidencia de Gestión Corporativa, cargo perteneciente a la planta global de la Agencia Nacional de Infraestructura; cargo que he venido desempeñando con responsabilidad, entereza y compromiso”, indicó el funcionario saliente.
Cuestionamientos por vínculos políticos
La efímera gestión de Pardo estuvo marcada por los reparos que surgieron desde sectores próximos al abelardismo, quienes señalaron sus presuntos vínculos con la administración anterior de Gustavo Petro. La polémica se intensificó al revelarse que su esposa, Íngrid Paola Ortiz, había sido designada como notaria 74 de Bogotá el pasado 5 de agosto de 2026, un nombramiento firmado por el entonces presidente Petro y la ministra de Justicia encargada, Cielo Rusinque. Esta situación se enmarca en un contexto más amplio de revisión de nombramientos en distintas dependencias estatales, ordenada por el Gobierno de Abelardo de la Espriella.
En su carta de renuncia, Pardo Jiménez agregó un mensaje de despedida cargado de tono institucional: “Me retiro con gratitud, y con el corazón lleno de esperanza por el futuro de nuestra Nación. La responsabilidad podrá terminar, pero el compromiso con Colombia permanece”.
«Me retiro con gratitud, y con el corazón lleno de esperanza por el futuro de nuestra Nación. La responsabilidad podrá terminar, pero el compromiso con Colombia permanece»
Andrés Camilo Pardo Jiménez, exvicepresidente de Gestión Corporativa de la ANI
La salida de Pardo Jiménez no es un caso aislado en el nuevo gobierno. Es similar a la de Magda Yolima Amaya Arévalo, quien renunció a la Secretaría General del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) tres días después de posesionarse, también en medio de la revisión de nombramientos ordenada por De la Espriella. El mandatario, en ese contexto, le pidió a la ministra TIC, Alexandra Falla, verificar los antecedentes de los aspirantes a cargos en esa cartera, una medida que ahora replica en la ANI tras la rápida renuncia de su vicepresidente corporativo.










