En un hecho que ha causado sorpresa e indignación en Santa Marta, las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada impusieron un castigo físico a un grupo de jóvenes en el barrio 20 de Julio, como represalia por una pelea ocurrida tras una fiesta. Los jóvenes, cuyas identidades no han sido reveladas, fueron obligados a realizar ejercicios mientras repetían una frase impuesta por el grupo armado ilegal, en un episodio que quedó registrado en videos difundidos en redes sociales.
El castigo se llevó a cabo durante la mañana siguiente a la pelea, en un lugar apartado del barrio. Las imágenes muestran a los jóvenes realizando flexiones y girando repetidamente sobre el suelo, mientras una voz grabada les ordena: “Gira, gira, gira bastante, gira bastante, que no estás enfocado, que no estás durmiendo. Así como tienes aliento pa tirar trompadas, joder”. Una de las jóvenes fue obligada a girar directamente sobre el suelo, sin ningún tipo de protección. Durante todo el tiempo, los jóvenes repetían una y otra vez: “No puedo pelear en Santa Marta”.
Contexto de inseguridad en Santa Marta
Este episodio reavivó el debate sobre el control territorial que ejercen grupos armados ilegales en barrios de Santa Marta. Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, un grupo que opera en la región, impusieron el castigo como represalia por la pelea, supuestamente para evitar enfrentamientos futuros en la zona. Los videos aficionados, grabados por testigos, muestran a los jóvenes aparentemente bajo efectos del alcohol antes del castigo, lo que ha generado aún más controversia entre los habitantes del sector.
«Conquistadores de la Sierra Nevada no lo permiten. Gira, gira, gira bastante, gira bastante, que no estás enfocado, que no estás durmiendo. Así como tienes aliento pa tirar trompadas, joder»
Voz en el video
Habitantes de Santa Marta han expresado su inquietud ante la circulación del video, que consideran una muestra más de la presencia de grupos armados que imponen su propia justicia en barrios populares. Hasta el momento, no se han registrado declaraciones oficiales de las autoridades ni de los involucrados, lo que ha generado un llamado de atención sobre la necesidad de garantizar la seguridad y el respeto a los derechos humanos en la ciudad. La comunidad espera una respuesta de las instituciones para evitar que este tipo de hechos se repitan.










