En una historia que ha conmovido a Colombia, Diana Marcela Troncoso, una biomédica de 31 años, fue rescatada con vida en Cali tras permanecer más de 24 horas atrapada entre los escombros de un edificio colapsado por el terremoto del lunes 10 de agosto de 2026. El milagroso rescate se convirtió en un símbolo de esperanza en medio de la tragedia que sacudió al país, cuando la joven fue localizada por un equipo de rescatistas que, guiados por el sonido, lograron escuchar los débiles golpes que Diana daba contra un clóset con una mano para hacerse notar. Fue el voluntario Santiago Aguirre, de 25 años, quien logró el primer contacto con ella aproximadamente a las 5:00 de la tarde, dando inicio a una compleja operación de salvamento que duraría varias horas más.
El padre de Diana, Álvaro Troncoso, relató conmovido que su hija «tuvo que sostener la piel porque tenía basura de 30 horas de sostenerse y luchar», revelando las duras condiciones que enfrentó bajo los escombros. La biomédica, que se encontraba en el segundo piso del edificio cuando la estructura colapsó, sufrió lesiones que comprometieron una de sus piernas y una inflamación de un nervio que afectó temporalmente el movimiento de sus dedos. Tras ser extraída, fue trasladada de urgencia a un centro asistencial donde pasó a la unidad de cuidados intensivos, y los médicos estiman que su recuperación tomará entre cuatro y seis semanas, tiempo durante el cual deberá someterse a curaciones, procedimientos y rehabilitación.
Una operación de alta precisión
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, explicó los detalles de la compleja operación de rescate, destacando que los equipos de Bomberos de Cali y rescatistas especializados de Bogotá realizaron una apertura vertical de ocho metros para llegar hasta Diana. «Primero había que saber dónde estaba. Después, llegar hasta ella sin poner en riesgo su vida… Muchas veces si se mete la grúa, el movimiento de la tierra que generan hace que colapse más el edificio y eso pone en peligro a la gente», manifestó el mandatario local. Las labores se realizaron con extrema cautela, ya que la estructura del edificio seguía siendo inestable y cualquier movimiento brusco podía provocar un nuevo colapso que habría sepultado a la joven para siempre.
«Hoy quiero dar las gracias, primero que todo, a Dios por el milagro de la vida, por sostenerme en medio de los escombros y darme esta nueva oportunidad. Gracias a los rescatistas, bomberos y voluntarios que no dudaron ni un segundo. Ustedes fueron las manos de Dios en la oscuridad. Gracias a mi familia y a mis amigos por su amor, sus oraciones y por no soltarme»
Diana Marcela Troncoso, sobreviviente
En su mensaje de agradecimiento, emitido desde el centro asistencial donde permanece bajo vigilancia médica, Diana no solo agradeció a los equipos de rescate y a su familia, sino que también mencionó a su «familia Comfandi» y al alcalde Alejandro Eder por su liderazgo durante la crisis. «Hoy respiro por ustedes, hoy vivo por ustedes. Esta oportunidad de vida también es suya», expresó la joven biomédica, cuyas palabras han sido compartidas masivamente en redes sociales como un testimonio de fortaleza y gratitud. Mientras tanto, su familia, que logró salir ilesa del colapso, enfrenta ahora una nueva batalla: encontrar un lugar estable para la recuperación de Diana, ya que el edificio donde vivían quedó completamente destruido por el terremoto del 10 de agosto que sacudió a Colombia.










