En una audiencia celebrada ante el Congreso de Estados Unidos, Omar Durán Guerrero, padre del joven colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 25 años, testificó conmoviendo a los presentes al exigir justicia por la muerte de su hijo, ocurrida el 13 de julio de 2026 durante un operativo de ICE en el estado de Maine. La víctima, quien contaba con un permiso de trabajo válido y un caso de asilo pendiente, fue baleada por un agente de la agencia migratoria mientras se encontraba dentro de un vehículo, indefenso, cuando se dirigía a su trabajo esa misma mañana. El testimonio del padre, respaldado por organizaciones de derechos humanos y miembros del Congreso, reveló que el objetivo real del operativo no era su hijo, sino el compañero de piso de la víctima, propietario del automóvil que conducía.
La audiencia, convocada el 17 de agosto de 2026 por congresistas demócratas como Bennie Thompson y Chellie Pingree, se realizó un mes después del trágico suceso que ha dejado un profundo dolor en la familia Durán Guerrero. Durante su intervención, el padre relató el vacío que ha dejado la pérdida y mencionó a la pequeña hija de la víctima, de tan solo tres años, que aún pregunta por qué su papá no ha regresado del trabajo. La comunidad migrante en Estados Unidos y diversas organizaciones de derechos humanos se han movilizado exigiendo transparencia en la investigación y el esclarecimiento de los hechos, mientras la familia viajó desde Colombia para presentar su reclamo directamente ante las autoridades estadounidenses.
El relato del padre y la exigencia de justicia
Omar Durán Guerrero, con la voz quebrada, declaró ante el Congreso: “Somos los padres de Joan Sebastián Durán Guerrero, quien el 13 de julio de 2026, en un operativo de ICE por uso excesivo de la fuerza, fue asesinado estando indefenso en un vehículo en el cual salió a trabajar esa mañana”. El padre agregó que la muerte de su hijo ha dejado “el corazón roto, un gran vacío en nuestras vidas. Siento un gran dolor en el alma”, y recordó el sufrimiento de su nieta, quien aún espera el regreso de su padre. Por su parte, el congresista Bennie Thompson señaló: “Estamos aquí para exigir que se rindan cuentas por la muerte de Joan Sebastián Guerrero, un colombiano con permiso de trabajo asesinado frente a su pequeña hija por agentes de ICE”. La congresista Chellie Pingree añadió que “el objetivo de ICE era el compañero de piso de Joan Sebastián y propietario del coche que conducía esa mañana, y tampoco tenía una orden de deportación definitiva”.
La versión de ICE, sin embargo, ha generado controversia. Un vocero de la agencia, que no reveló su nombre, afirmó en una declaración que “en nuestras declaraciones anteriores se indicó claramente que ‘ICE estaba llevando a cabo vigilancia dirigida en la última dirección conocida de un extranjero en situación irregular con una orden final de expulsión’. No vamos a divulgar información y métodos sensibles para las fuerzas del orden. En ningún momento dijimos que Joan Sebastian Duran Guerrero o su compañero de piso fueran el objetivo de la operación”. Estas declaraciones contradicen lo expuesto por la congresista Pingree y han aumentado las dudas sobre el uso de la fuerza en el operativo. Mientras tanto, la familia Durán Guerrero y sus representantes legales continúan buscando respuestas y justicia para una víctima que, según los testimonios, no representaba una amenaza y tenía su situación migratoria en proceso regular.
“La muerte de nuestro hijo, hermano, padre, esposo nos ha dejado el corazón roto, un gran vacío de nuestras vidas. Siento un gran dolor en el alma. Cuando su pequeña hija, nuestra nieta de tres años, pregunta su papá por qué no ha llegado del trabajo”.
Omar Durán Guerrero, padre de la víctima










