**Crecimiento de 2026 fue por gasto público, no gestión de Petro, señalan expertos**

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El crecimiento económico de Colombia en el segundo trimestre de 2026, que alcanzó un 3,5% según el Dane, desató una fuerte controversia después de que el expresidente Gustavo Petro se atribuyera el resultado en redes sociales. Expertos económicos y gremios como Fenalco salieron al paso para aclarar que el repunte no obedece a las políticas del exmandatario, sino al desbordamiento del gasto público. Jaime Cabal, presidente de Fenalco, calificó como “impresentable la feria de contratos que a diestra y siniestra el gobierno Petro desplegó con el propósito de atornillarse en el poder con su candidato”. Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence y exdirector ejecutivo de Fedesarrollo, precisó que sin el gasto público la economía habría crecido apenas un 1,5% en el segundo trimestre, frente al 3,5% observado.

Los datos oficiales del Dane revelan que el consumo final del gobierno general creció un 12,2% y que en el segundo trimestre el gasto público se disparó un 12,6%. En contraste, sectores productivos como minería, agro y construcción mostraron debilidad. La inversión en formación de capital creció un 7,1% en el segundo trimestre, pero el acumulado anual positivo fue de apenas 0,8%. El consumo privado, por su parte, avanzó un 2,7% interanual. “El crecimiento del gasto público sigue siendo el gran impulsor de la actividad económica en Colombia”, afirmó Mejía.

Cifras alarmantes en las cuentas fiscales

Mientras el PIB sin gasto público habría crecido solo 1,5% en el segundo trimestre y 0,9% en los últimos cuatro trimestres, el déficit fiscal proyectado para 2026 supera el 7% del PIB. “Con un déficit fiscal que superará el 7% del PIB este año, es cada vez más urgente recomponer las fuentes de crecimiento de la economía colombiana”, advirtió Mejía. El crecimiento de la Administración pública, según el Dane, estuvo asociado a “mayor pie de fuerza, remuneraciones y vinculaciones al Estado”. En contraste, la inversión en maquinaria y equipo creció más del 13%, atribuido a la reducción del dólar, y otros edificios y estructuras aumentaron un 8,2%, mientras que la vivienda se contrajo un 2,2% y los recursos biológicos cayeron un 0,8%.

“Fue impresentable la feria de contratos que a diestra y siniestra el gobierno Petro desplegó con el propósito de atornillarse en el poder con su candidato”

Jaime Cabal, presidente de Fenalco

Cabal también destacó que “el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella ha dado claras señales de encaminar la economía por la senda del crecimiento con los sectores productivos y los empresarios como verdadera fuente de desarrollo y prosperidad duradera”. Añadió que “se avecinan mejores tiempos para nuestra economía a pesar del impacto negativo del terremoto”.

Sectores en declive y riesgos futuros

La composición del crecimiento preocupa a los analistas. Carlos Romero Luna, analista económico, señaló que “la economía puede crecer, pero con una composición preocupante”. Mientras la administración pública, defensa, educación y salud impulsaron la actividad, sectores clave como minería, petróleo, gas y agro registraron caídas. La proyección para el tercer trimestre de 2026 anticipa una contracción del 2,9% en petróleo, gas y minería. Romero advirtió sobre el riesgo para la inversión, las exportaciones, las regalías y los ingresos fiscales ante esa caída. José Ignacio López, presidente del Centro de Pensamiento Económico Anif, y Diego Camacho, economista senior de Research de Credicorp Capital, coincidieron en que la dependencia del gasto público no es sostenible y que se requieren reformas estructurales para fortalecer los sectores productivos.

“El crecimiento del gasto público sigue siendo el gran impulsor de la actividad económica en Colombia: sin él, la economía habría crecido apenas 1,5% en el segundo trimestre, en lugar del 3,5% observado”

Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence

El panorama deja en evidencia que el legado del gobierno de Gustavo Petro, en materia económica, está marcado por un elevado gasto público y un déficit fiscal sin precedentes, mientras que el actual gobierno de Abelardo de la Espriella intenta redireccionar el crecimiento hacia el sector productivo. Los expertos coinciden en que, sin una recomposición urgente de las fuentes de crecimiento, la economía colombiana corre el riesgo de enfrentar una desaceleración profunda una vez se agoten los recursos fiscales.

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