Terremoto del 10 de agosto dejó al borde del colapso el sistema eléctrico de Colombia

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El terremoto del pasado lunes 10 de agosto de 2026, ocurrido a las 7:34 de la mañana, llevó al Sistema Interconectado Nacional (SIN) de Colombia al borde de un apagón total. La abrupta desconexión del 18% de la demanda eléctrica del país provocó una sobreaceleración y un aumento de sobretensión que estuvieron a punto de colapsar la red. Así lo confirmó Juan Carlos Morales, gerente general encargado de XM, el operador del sistema, durante el 8vo Foro XM celebrado en Cartagena. «Realmente estuvimos muy cerca de que el colapso derivara en un apagón total del Sistema Interconectado Nacional», declaró Morales, quien explicó que la magnitud de la desconexión equivalió a la tercera etapa del SIN.

La emergencia afectó principalmente a los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Quindío, Caldas y Risaralda, donde la red sufrió las consecuencias inmediatas del sismo. Mientras los operadores, técnicos e ingenieros de XM trabajaban en la sala de operación, las comunicaciones comenzaron a colapsar con algunos operadores regionales y el Centro Nacional de Despacho. «Estuvo el trabajo en la sala con los operadores del sistema. Fue el esfuerzo de cada uno de nuestros operadores, que trataban de comunicarse y hablar con otros operadores que no paraban de colapsar», relató Morales, quien agregó que en varios puntos «no tenían ningún medio de comunicación con el cual pudieran conectarse con el Centro Nacional».

Las fragilidades del sistema puestas a prueba

La contingencia evidenció debilidades estructurales que ya habían sido advertidas, como la red débil de Chocó y la arquitectura en T del Caribe, que es especialmente susceptible a oscilaciones eléctricas. Morales detalló que la desconexión abrupta de casi el 20% de la demanda generó una reacción directa de todo el sistema. «La condición misma de sobreaceleración y el crecimiento de sobretensión llevaron a una reacción directa de todo el sistema», explicó. El evento ocurrió en un contexto de advertencias previas sobre un posible apagón debido al fenómeno de El Niño y con una demanda récord que superó los 12,5 GW a causa de las altas temperaturas y la transformación del consumo por la entrada de baterías, movilidad eléctrica y la sustitución de gas por electricidad.

Colombia ha incorporado en los últimos años más de 3,5 gigavatios de fuentes renovables no convencionales, principalmente solar y eólica, que en su máxima cobertura han llegado a abastecer más del 30% de la demanda nacional. Sin embargo, este cambio también ha modificado la respuesta dinámica de la red, como advirtió el gerente de XM. «Nos enseñaron a operar sistemas convencionales basados en fuentes síncronas. Hoy tenemos una realidad diferente con equipos que se conectan a través de inversores con electrónica de potencia y responden de forma distinta», señaló Morales, subrayando la necesidad de actualizar las protecciones, reforzar las interconexiones regionales y sostener la coordinación entre todos los actores del sistema para evitar nuevos sobresaltos.

«Cuando se desconecta casi el 20% de toda la demanda, eso significa más o menos hasta la tercera etapa de nuestro Sistema Interconectado Nacional. Ese es un riesgo bastante importante. Eso muestra la magnitud del evento que sufrimos en Colombia»

Juan Carlos Morales, gerente general (e) de XM

El balance oficial del sismo, con corte al 19 de agosto a las 12:30 p. m., reporta 314 muertos, 262 desaparecidos y más de 262.000 afectados, cifras que, aunque no están directamente vinculadas a la operación eléctrica, reflejan la magnitud de la tragedia que vivió el país. La experiencia dejó una lección clara para el sector energético: la red debe prepararse para eventos extremos que exponen sus fragilidades, y la coordinación entre operadores, el reforzamiento de las comunicaciones y la actualización técnica son ahora más urgentes que nunca.

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