En un paso histórico para la protección de los derechos de las mujeres en la capital del país, la Comisión de Gobierno del Concejo de Bogotá aprobó en primer debate el Proyecto de Acuerdo 984 de 2025, una iniciativa que busca visibilizar, prevenir y atender la violencia vicaria como una forma específica de violencia de género. La propuesta, impulsada por los concejales Julián Triana y Emel Rojas, establece la creación del Día Distrital Contra la Violencia Vicaria y asigna a la Secretaría Distrital de la Mujer la responsabilidad de implementar medidas de prevención, sensibilización y atención integral para las víctimas, un fenómeno que hasta ahora carecía de reconocimiento institucional en Bogotá.
Según la Encuesta de Mujeres y Equidad de Género (EMEG) de 2025, al menos el 10% de las mujeres con hijas o hijos en la ciudad ha experimentado violencia vicaria en los últimos dos años. Se trata de una forma de maltrato en la que se utiliza a los hijos, seres queridos o incluso animales de compañía como instrumentos para causar daño psicológico, amenazas o manipulación contra la madre. La magnitud del problema es alarmante: durante 2024, la Fundación Colombiana Contra la Violencia Vicaria reportó 3.672 posibles casos a nivel nacional, frente a 2.517 del año anterior, lo que evidencia un crecimiento sostenido y un alto subregistro. En Bogotá, de las 52.493 presuntas víctimas de violencia intrafamiliar y de género notificadas en 2025, el 66,6% correspondió a mujeres.
Una deuda institucional que comienza a saldarse
El proyecto no solo crea una fecha conmemorativa, sino que fortalece la Ruta Única de Atención (RUA) para garantizar que las víctimas reciban atención integral y prioritaria. Además, ordena la capacitación de funcionarios de Comisarías de Familia y Casas de Justicia, así como la habilitación de líneas de atención específicas. Actualmente, la Línea de Emergencias 123 recibe denuncias, mientras que la Línea Púrpura Distrital 01 8000 112 137 y el WhatsApp Púrpura 300 755 1846 ofrecen orientación y asesoría psicológica y jurídica. La Secretaría Distrital de la Mujer también brindará acompañamiento para activar medidas de protección.
«Durante demasiado tiempo esta violencia permaneció sin nombre y, por eso, muchas mujeres y muchos niños quedaron sin respuestas institucionales. Hoy Bogotá envía un mensaje contundente: los hijos e hijas no pueden seguir siendo utilizados como instrumentos de venganza contra sus madres. Este Acuerdo les dice a las víctimas que no están solas y les da a las instituciones herramientas para actuar».
Julián Triana, concejal de Bogotá
La iniciativa, que aún debe superar el debate en la plenaria del Concejo, cuenta con el respaldo de la Fundación Colombiana Contra la Violencia Vicaria. De aprobarse, Bogotá se convertirá en un referente nacional al contar con una política pública específica que atienda las consecuencias de esta violencia, como trauma emocional, daño psicológico, aislamiento, pérdida de confianza y riesgos para la integridad de niñas, niños y adolescentes. La votación en primer debate representa un avance significativo para que las instituciones capitalinas dejen de mirar hacia otro lado frente a una realidad que afecta a miles de mujeres y sus familias.










