G7 propone reparto por mérito y rating en puja por derechos de TV del FPC

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En medio de la negociación por los derechos de transmisión que vence el 31 de diciembre, un grupo de siete clubes de la segunda división del fútbol colombiano, conocido como G7, presentó ante la Dimayor una propuesta de redistribución de ingresos basada en una bolsa única y en el reparto por mérito deportivo, rating y buenas prácticas. La propuesta, difundida un día antes de la asamblea extraordinaria de la Dimayor del 19 de agosto de 2025, plantea un nuevo modelo de distribución de los ingresos centralizados, que incluyen derechos de televisión, publicidad y derechos de imagen.

La fórmula propuesta por el G7, integrado por Llaneros, Real Santander, Orsomarso, Leones, Real Cundinamarca, Bogotá FC y Tigres, establece una división 80/20 entre la primera y la segunda división. En el reparto interno, el 50% sería una base igualitaria, el 20% se asignaría por mérito deportivo, otro 20% por rating y el 10% restante por buenas prácticas. El documento fue revelado por el periodista Alejandro Pino Calad en su pódcast «Historias Secretas», y está técnicamente respaldado por Javier Tebas, abogado vinculado a LaLiga, como asesor del G7, mientras que el G8 cuenta con la representación de Joe Bonilla, del bufete Muñoz Tamayo y Asociados.

Un contrato que se queda corto

El contrato vigente con Win Sports mueve 55 millones de dólares anuales, una cifra que la Dimayor considera insuficiente y que espera elevar a 100 millones en la próxima negociación. La oferta actual del operador es de 73 millones de dólares al año. Hoy, cada club del G7 recibe apenas 500.000 dólares anuales, mientras que clubes de la B con «categoría A», como Quindío y Patriotas, ingresan 1,25 millones de dólares. Esta disparidad es una de las principales motivaciones del G7 para impulsar un cambio en el modelo de reparto.

Bajo el escenario de un contrato por 100 millones de dólares, Deportes Tolima sería el club más beneficiado, con 5,37 millones de dólares, seguido por Atlético Nacional con 5,22 millones, Junior con 5,08 millones y Santa Fe con 4,94 millones. Once Caldas recibiría 4,79 millones, América 4,65 millones y Millonarios 4,50 millones. En la segunda división, Bogotá FC pasaría de 500.000 dólares a 1,3 millones. Si el contrato se cerrara en 73 millones, Tolima recibiría 4 millones, Nacional 3,9 millones, Junior 3,8 millones, Santa Fe 3,7 millones, Once Caldas y América 3,5 millones, y Millonarios 3,4 millones, con Bogotá FC alcanzando el millón de dólares.

«El problema es cómo se la repartieron»

Para Alejandro Pino Calad, la discusión de fondo no es la cantidad de dinero que entra, sino la forma en que se distribuye. «El fútbol profesional colombiano es pobre, pero no es pobre porque reciba mala plata. 55 millones es un muy buen dinero por los derechos de transmisión. El problema es cómo se la repartieron», señaló el periodista, quien también defendió la lógica del G7 detrás de la división 80/20: «Si usted llega a la A, entra de una a pelear esa plata».

«¿Qué gracia tiene una liga en la que usted no puede transmitir los partidos de Nacional, de Millonarios, de América, de Junior, de Cali, de Santa Fe?»

Alejandro Pino Calad, periodista

Pino Calad también puso el foco en el criterio de buenas prácticas, uno de los ejes de la propuesta del G7. «Buenas prácticas es tener sede propia. Buenas prácticas es tener equipo femenino. Buenas prácticas es tener comunicaciones. Buenas prácticas es tener marketing», explicó, y puso como ejemplo a clubes que ni siquiera hacen parte del G7. «Fortaleza tiene muy buenas prácticas. Internacional de Bogotá tiene muy buenas prácticas. Atlético Nacional tiene buenas prácticas, pa qué. Millonarios no tiene sede deportiva. Esto los pondría serios. O sea, si usted quiere ganar más plata, sea serio. Asuma su responsabilidad como un club del fútbol profesional colombiano».

«Me gusta que en esa propuesta, que me levanté del G7, se premie algo que va más allá: algo llamado buenas prácticas»

Alejandro Pino Calad, periodista

La pugna entre bloques

La propuesta del G7 llega en un momento de fuerte disputa interna en la Dimayor. El G8, conformado por Atlético Nacional, Millonarios, América de Cali, Junior, Deportivo Cali, Santa Fe, Independiente Medellín y Once Caldas, defiende el modelo actual que les ha permitido recibir los mayores ingresos, incluso cuando un club como el América pasó cinco años en la B cobrando la misma plata de la A. «Lo que hizo fue sanearse financieramente, lo que está muy bien. Pero fueron cinco años en la B ganando la misma plata de la A», recordó Pino Calad sobre el caso de los vallecaucanos. Enfrente está un bloque igualitario liderado por Cúcuta Deportivo y Deportes Quindío, que defiende un reparto equitativo sin importar categoría ni rendimiento, y un bloque de indecisos con Deportes Tolima, Atlético Bucaramanga y Deportivo Pasto, entre otros. La asamblea extraordinaria del 19 de agosto fue convocada para definir la continuidad de los torneos tras el terremoto del 10 de agosto, pero reveló la profundidad de la disputa por los ingresos.

El G7 también propone un mecanismo de compensación pignorando recursos durante tres años para los clubes que pierdan ingresos en la transición, con una reducción progresiva anual, además de un seguro de descenso basado en el promedio de ingresos de las últimas tres temporadas en primera. «Esto es con abogados, nos sentamos, miramos los papeles, cómo son las vueltas. Este tema es un tema supremamente fuerte», advirtió Pino Calad, quien respaldó el mérito deportivo como un principio innegociable: «El Tolima siempre tiene grandes campañas, el rendimiento deportivo se premia. El rendimiento deportivo siempre se tiene que premiar». Con el plazo del 31 de agosto para que la Dimayor presente una oferta alternativa a Win Sports, la negociación que se viene no solo definirá cuánto dinero entra al fútbol colombiano, sino quién y cómo lo reparte.

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