En un doble golpe contra las estructuras criminales que operan en el sur del país, autoridades lograron la incautación de más de cuatro toneladas de marihuana y el desmantelamiento de un taller clandestino de explosivos en el departamento de Caquetá. Las operaciones, ejecutadas por tropas de la Décima Segunda Brigada y unidades de la Sijín del Departamento de Policía del Caquetá, se dirigieron contra las disidencias de las FARC, específicamente las facciones ‘Rodrigo Cadete’ y ‘Calarcá’. El primer operativo se llevó a cabo en el kilómetro 45 de la vía Neiva-Florencia, un corredor estratégico para el transporte de estupefacientes, donde mediante una interceptación vehicular se decomisó la totalidad del cargamento de marihuana. Este alijo representaba una fuente clave de ingresos ilegales para los grupos armados organizados residuales (GAO-r).
El segundo golpe tuvo lugar en la vereda Cusubre del municipio de Solita, Caquetá, donde las fuerzas militares localizaron y desmantelaron una fábrica clandestina de explosivos. En el lugar fueron capturados dos individuos que operaban el taller, el cual tenía capacidad para abastecer de artefactos explosivos a las distintas estructuras armadas. Durante el procedimiento, las autoridades incautaron material explosivo compuesto por una granada artesanal de 60 mm, aproximadamente 50 kilogramos de metralla, 12 contenedores para artefactos conocidos como “sombrero chino”, 68 contenedores para granadas artesanales de 80 mm y 24 contenedores para granadas de 60 mm. Además, se decomisaron una pistola calibre 9 mm y varios cartuchos para fusil AK-47. Estos explosivos representaban un peligro inminente para la seguridad de la población civil y para los corredores viales de la región.
Golpe a la logística del GAO-r
El Brigadier General Edilberto Cortés Moncada, comandante de la Sexta División del Ejército Nacional, destacó la importancia de estas acciones dentro de la estrategia de control territorial que se adelanta en el sur de Colombia. Según el alto oficial, los operativos afectan de manera directa la capacidad logística y financiera de las disidencias. En declaraciones entregadas a los medios, el general señaló que este es «uno de los tantos golpes que en 2026 hemos logrado, afectando estructuras de Calarcá, particularmente la Raúl Reyes y la Rodrigo Cadete, que tienen área de injerencia sobre el eje Río Caquetá y sobre el eje Río Caguán». Estas facciones son las responsables de mantener corredores de movilidad para el narcotráfico y de la producción de material de guerra en la región amazónica.
Las autoridades indicaron que las investigaciones continúan para establecer el origen preciso del cargamento de marihuana, identificar a los responsables de la red de producción y distribución, así como determinar el alcance de la cadena de suministro de explosivos. En el contexto más amplio de la lucha contra el narcotráfico en la región, las fuerzas de seguridad reportaron que durante el año 2026 se han decomisado un total de 63 toneladas de marihuana en la región amazónica, lo que demuestra la persistencia de las operaciones para impactar las economías ilícitas. El taller clandestino de explosivos, por su parte, no solo abastecía a las estructuras armadas sino que constituía un foco de riesgo para la estabilidad de la zona, y su desmantelamiento representa un avance significativo en la desarticulación de la infraestructura de guerra de estos grupos al margen de la ley.










