Asociación de Ateos tilda de inmoral discurso de presidente sobre terremoto

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La Asociación de Ateos de Bogotá lanzó una dura crítica contra el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, luego de que en su primer discurso oficial, pronunciado el lunes 17 de agosto de 2026, calificara el terremoto que azotó al país el 10 de agosto como una “prueba divina” impuesta por Dios justo al inicio de su mandato. La organización emitió un comunicado la noche del 19 de agosto a través de su cuenta en X, @AATEOSBTA, donde rechazó de manera categórica las declaraciones del jefe de Estado, calificándolas de “inmorales” y de instrumentalizar tanto la religión como la muerte de cientos de ciudadanos. El sismo, de magnitud 7,4, dejó un saldo devastador: 319 personas fallecidas, 4.506 heridas y 260 personas desaparecidas, según el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) con corte a las 6:30 de la mañana del 20 de agosto.

En su discurso del 17 de agosto, De la Espriella afirmó: “Las cosas de Dios, queridos compatriotas, solo Dios las sabe. Él decidió ponernos en esta prueba tan dura y en su sabiduría lo hizo justo el día en que comenzó mi mandato”. Ante estas palabras, la Asociación de Ateos de Bogotá respondió con un análisis de los fragmentos del discurso, cuestionando la moralidad y la lógica de lo expresado por el mandatario. “No es un chiste. No es una metáfora descuidada. Es la afirmación literal de que el terremoto del 10 de agosto fue una decisión deliberada de Dios, tomada con sabiduría, y ejecutada precisamente cuando él asumió el poder”, señaló la organización en su pronunciamiento.

Una instrumentalización del dolor

La ONG fue contundente al detallar lo que consideran una posición aberrante. “El presidente está diciendo que un dios omnipotente y omnisciente eligió aplastar a niños, ancianos y trabajadores bajo escombros para ‘poner a prueba’ a su gobierno. Y que esa decisión, lejos de ser un escándalo moral, es muestra de sabiduría divina”, afirmaron en el comunicado. La organización advirtió que este tipo de lenguaje representa un riesgo para la laicidad del Estado y para la memoria de las víctimas. “Convertir el sufrimiento de inocentes en instrumento pedagógico religioso para un presidente es una idea profundamente inmoral”, subrayaron, y añadieron que se trata de “transformar a las víctimas en material de laboratorio de un experimento divino cuyo único beneficiario político es el hombre que acaba de llegar al poder”.

La Asociación de Ateos de Bogotá también alertó sobre la peligrosa normalización de este discurso. “Normalizar este tipo de lenguaje es aceptar que el sufrimiento humano puede ser justificado retrospectivamente como ‘voluntad de Dios’ siempre que coincida con el calendario político de alguien”, indicaron. En ese sentido, recordaron que, si bien un presidente laico no tiene por qué profesar ateísmo, “tiene, sin embargo, la obligación mínima de no instrumentalizar la religión y la muerte de cientos de ciudadanos para construir una narrativa de destino providencial alrededor de su propio mandato”.

“Las placas tectónicas no consultan el calendario electoral. Los terremotos no llegan para examinar gobiernos. Llegan porque la tierra se mueve desde hace millones de años. Convertir esa realidad física en ‘prueba divina’ es una forma particularmente cínica de despreciar tanto a la razón como a las víctimas”.

Asociación de Ateos de Bogotá (@AATEOSBTA)

El mensaje de la ONG, que incluye créditos a Luisa González y José Vargas de Reuters por las imágenes, califica la postura presidencial como “la asquerosidad de convertir una tragedia en ‘prueba divina’”. La organización concluyó que aceptar esas palabras implica tratar a los muertos como “piezas de un plan divino cuyo propósito principal era poner a prueba a Abelardo de la Espriella”, en medio de una crisis nacional que aún enfrenta los estragos del terremoto.

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