El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, oficializó el 20 de agosto de 2026 la nueva cúpula de las Fuerzas Militares durante una ceremonia realizada en el Batallón Paraíso de Barranquilla. El mandatario designó al mayor general Erik Rodríguez Aparicio como comandante general de las Fuerzas Militares y al mayor general Carlos Enrique Carrasquilla Gómez como jefe del Estado Mayor Conjunto. En el mismo acto fueron ratificados el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez como comandante del Ejército Nacional, el vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla como comandante de la Armada de Colombia y el mayor general Juan Jaime Martínez Ossa como comandante de la Fuerza Aérea Colombiana.
El nuevo comandante general, Erik Rodríguez Aparicio, regresa al servicio activo luego de haber salido durante el gobierno anterior, tras denunciar públicamente la crítica situación de seguridad y la actuación de grupos armados ilegales en varias regiones del país. Su regreso ya había sido anticipado en círculos políticos y militares. Por su parte, Carlos Enrique Carrasquilla Gómez, quien hasta su nombramiento comandaba la Primera División del Ejército Nacional, asume la jefatura del Estado Mayor Conjunto con una trayectoria de 33 años de servicio.
Trayectoria y formación de los nuevos líderes
Rodríguez Aparicio, nacido en Bucaramanga, ingresó a la Escuela Militar de Cadetes en 1990 y se graduó como profesional en Ciencias Militares. Además, es administrador de empresas, especialista en Política y Asuntos Internacionales y posee tres maestrías: una en Seguridad y Defensa Nacional, otra en Artes en Estrategia y Seguridad Internacional y una más en Defensa cursada en el King’s College London. Es miembro del UK Royal College of Defence Studies y egresado del programa Pade de la Universidad de los Andes y Esade Business School. A lo largo de más de 36 años de carrera ha recibido 26 medallas nacionales, entre ellas la Cruz de Boyacá y la Medalla Servicios Distinguidos en Orden Público en cuatro oportunidades, además de 3 condecoraciones internacionales.
Carrasquilla Gómez, oriundo de Medellín, ingresó a la Escuela Militar de Cadetes en 1990 y egresó como subteniente en 1992. Es profesional en Ciencias Militares, magíster en Defensa por el King’s College London, magíster en Gestión de Recursos Estratégicos Nacionales por la National Defense University en Washington D.C., y magíster en Geopolítica y Estrategia por la Escuela Superior de Guerra. También cursó el Programa de Alta Dirección Ejecutiva en la Universidad de La Sabana, realizó cursos de liderazgo militar en Estados Unidos, se desempeñó como oficial de enlace para la Fuerza Multinacional de Observadores en la Península del Sinaí, fue asesor principal de actividades de coalición en el Comando Sur de EE.UU. y director ejecutivo J7/9 en esa misma entidad, además de presidir la Federación Colombiana Deportiva Militar.
Directriz presidencial: guerra sin tregua a la criminalidad
Durante la ceremonia de posesión, el presidente de la Espriella fue contundente al fijar la hoja de ruta para la nueva cúpula militar. “Para ganar esa guerra contra la criminalidad es fundamental rodearse de los mejores soldados”, afirmó el mandatario, al tiempo que advirtió: “No van a tener dónde esconderse, no van a tener tregua, no vamos a dejar un minuto de perseguirles”.
“A todos ellos les he dado una instrucción clara, contundente, inequívoca: proteger a los colombianos, defender nuestra soberanía y garantizar la seguridad en cada rincón de la patria”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
En su alocución, el jefe de Estado fue aún más lejos al declarar: “Delincuente que no se someta será dado de baja como en derecho corresponde, yo mismo asumiré las responsabilidades políticas a las que haya lugar”. Con esta frase, el presidente dejó claro que la nueva cúpula asume con la directriz de restaurar el orden y la tranquilidad, imponiendo la ley sin tregua a la criminalidad y con la promesa de perseguir sin descanso a los grupos ilegales que operan en el país.










