El Gobierno del Presidente De la Espriella expidió un decreto de emergencia económica que establece un subsidio temporal para salarios y aportes a salud y pensiones, con el objetivo de evitar una ola de despidos masivos en las zonas devastadas por el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026. La medida, anunciada en el marco de la emergencia económica decretada para acelerar la recuperación, busca proteger el tejido laboral formal ante la drástica reducción de ingresos empresariales y la pérdida de capacidad productiva. El balance oficial, con corte a las 6:30 p.m. del 20 de agosto, reporta 319 personas fallecidas, 4.506 heridas, 260 desaparecidas y 364 rescatadas, lo que evidencia la magnitud de la catástrofe que ha paralizado la economía local.
La iniciativa gubernamental se fundamenta en la necesidad de impedir que los empleadores recurran a los despidos que la legislación laboral permite en casos de catástrofe, contemplados en los artículos 51 y 61 del Código Sustantivo del Trabajo. Para ello, el decreto establece un mecanismo temporal que cubre parcialmente los salarios y subsidia los aportes a salud y pensiones de los trabajadores formales en los municipios impactados por el sismo. Además, los empleadores recibirán alivios temporales en sus contribuciones parafiscales, mientras que los trabajadores independientes o por cuenta propia accederán a una transferencia económica extraordinaria para compensar la pérdida de ingresos. El subsidio, sujeto a la disponibilidad de recursos, no se limita a micro y pequeñas empresas, sino que busca proteger el empleo formal en toda la zona de emergencia.
Protección del empleo y la reactivación
Las disposiciones, ligadas a la vigencia de la Emergencia Económica, son de carácter transitorio y apuntan a que la recuperación avance sin que la pérdida masiva de puestos de trabajo agrave aún más la situación de las familias afectadas. La estrategia combina la asistencia directa a los trabajadores con el apuntalamiento de las nóminas empresariales, reconociendo que la capacidad productiva de la región quedó seriamente comprometida tras el sismo. El Gobierno espera que este alivio temporal permita a las empresas mantener sus puertas abiertas mientras se implementan las medidas de reconstrucción y se restablece el flujo de la actividad económica en los municipios bajo declaratoria de emergencia.










