La crisis económica que azota al Deportivo Pereira alcanzó un punto de quiebre. Los jugadores del club, representados por la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro), anunciaron la noche del domingo 23 de agosto, tras el partido disputado contra Alianza F.C. en Valledupar, un cese de actividades que iniciará el lunes 24 de agosto. La decisión implica la suspensión total de entrenamientos y la negativa a presentarse a partidos oficiales, hasta que la institución salde las deudas salariales que, según el comunicado emitido por el gremio, incluyen el mes completo de julio y la primera quincena de agosto.
Un club al borde del abismo
La situación no solo afecta a los futbolistas. El comunicado de Acolfutpro reveló que “existen colaboradores y trabajadores de la institución a quienes se les acumula un atraso salarial equivalente a cuatro quincenas”. Esta inestabilidad administrativa, según el mismo documento, “impacta de manera directa el desarrollo normal de las labores operativas del club y afecta negativamente nuestro trabajo, en cuanto a la preparación deportiva y al rendimiento en la competencia”. Los jugadores, como gesto de respeto a la hinchada y ante la emergencia reciente, decidieron cumplir con el compromiso en Valledupar, pero advirtieron que no repetirán la acción. “En la noche de hoy disputaremos el compromiso de la Liga BetPlay Dimayor contra Alianza F.C. en la ciudad de Valledupar como muestra de respeto. Sin embargo, anunciamos que a partir de la próxima semana iniciaremos un cese de actividades, el cual contempla la suspensión de entrenamientos y la no presentación a partidos oficiales, hasta tanto la institución no se ponga al día con las obligaciones laborales pendientes”, señaló el comunicado.
“A la fecha se nos adeuda el salario correspondiente al mes de julio, así como la primera quincena del mes de agosto”
Comunicado de Acolfutpro
No es la primera vez que el Deportivo Pereira enfrenta una crisis salarial de esta magnitud. En el segundo semestre de 2025, los jugadores y el entonces técnico Rafael Dudamel ya paralizaron actividades por falta de pago, lo que desencadenó renuncias masivas. En aquella ocasión, el club recurrió a juveniles para terminar la temporada. Con una sanción vigente de la FIFA que le impide inscribir nuevos futbolistas debido a deudas previas, la misma solución —una plantilla sub-20— podría repetirse. La huelga no solo afecta los partidos de la Liga BetPlay, sino también la participación del Pereira en los octavos de final de la Copa Colombia, donde estaba programado enfrentar al América de Cali.
Consecuencias deportivas inminentes
Si el cese de actividades se concreta, el Deportivo Pereira perdería todos sus juegos en el escritorio, lo que podría precipitar el descenso o incluso la desafiliación del club. La Dimayor, por su parte, enfrenta otras dificultades en el calendario y en la negociación de los derechos de televisión para el periodo 2027-2030, lo que agrava el panorama para el fútbol colombiano. La incertidumbre administrativa en Pereira no solo pone en riesgo la temporada actual, sino la viabilidad misma del club, que acumula deudas con sus principales activos: los jugadores y los trabajadores que sostienen su operación diaria.
“La inestabilidad e incertidumbre administrativa que atraviesa el Deportivo Pereira impacta de manera directa el desarrollo normal de las labores operativas del club y afecta negativamente nuestro trabajo, en cuanto a la preparación deportiva y al rendimiento en la competencia”
Comunicado de Acolfutpro
La hinchada, que ya había mostrado su apoyo en momentos críticos anteriores, espera una solución que evite el colapso definitivo de una institución que ha sabido sobreponerse a las adversidades. Mientras tanto, los jugadores permanecen firmes en su decisión, a la espera de que la directiva del Deportivo Pereira encuentre los recursos necesarios para cumplir con sus obligaciones laborales y evitar una nueva página negra en la historia del fútbol risaraldense.










