Tres subestaciones de Policía en Norte de Santander fueron atacadas simultáneamente con drones cargados con artefactos explosivos durante la noche del jueves 20 y la madrugada del viernes 21 de agosto de 2026, en un hecho que deja en evidencia la compleja situación de seguridad que atraviesa la región del Catatumbo. Los ataques, que no dejaron víctimas mortales ni heridos, se registraron en la subestación La Ye de Astilleros, jurisdicción de El Zulia, y en los sectores Petrólea y Campo Dos, en el municipio de Tibú. Según información del periodista John Jácome, experto en la coyuntura del departamento, al menos cinco explosiones fueron reportadas en la subestación La Ye de Astilleros y una carga adicional fue neutralizada por el sistema antidrones con el que cuenta esa instalación policial.
Las autoridades adelantan operativos en terreno para identificar a los responsables de estos ataques, que se suman a una escalada de violencia que ha golpeado a la fuerza pública en los últimos meses. El ataque con drones no es un hecho aislado: el 28 de julio de 2026, un carro bomba estalló contra el Comando del Departamento de Policía de Norte de Santander en Cúcuta, dejando 14 heridos, entre ellos 11 policías y tres civiles. Antes, en junio y julio, se registraron un atentado contra un mayor de Policía en Puerto Santander y otro contra un coronel en la vía Zulia-Sardinata, en el sector conocido como Curva Los Bananos.
Alerta de la Defensoría del Pueblo
En medio de este contexto de inseguridad, la Defensoría del Pueblo emitió el mismo 20 de agosto una alerta por la escalada de violencia y la grave exposición de la población civil en Norte de Santander. En un comunicado, el organismo hizo un llamado directo a los grupos armados ilegales que operan en la zona para que cesen toda acción violenta y respeten a la población civil, así como a las autoridades nacionales, departamentales y locales. La Defensoría también instó a reforzar las medidas de prevención y protección en centros urbanos, instalaciones policiales y militares, infraestructura crítica y lugares de alta concentración de personas, sin generar alarma innecesaria entre la ciudadanía.
«Está prohibido emplear métodos de guerra con efectos indiscriminados, generar terror entre la población civil o ejecutar ataques que impliquen daños excesivos a civiles respecto a la ventaja militar esperada»
Defensoría del Pueblo, comunicado
A pesar de la gravedad de los ataques, las autoridades confirmaron que no se reportaron heridos entre el personal policial ni la población civil durante los hechos del jueves y viernes. La Policía Nacional y los organismos de seguridad recopilan información para evaluar los daños materiales y determinar si los ataques están relacionados entre sí. La situación en Norte de Santander continúa siendo monitoreada de cerca, mientras la Defensoría insiste en la necesidad de fortalecer la protección de la población y de las instituciones en un territorio donde la presencia de grupos armados ilegales mantiene en vilo a sus habitantes.










