Rigoberto Urán compara empinada subida en Sabaneta, Antioquia, con el Tour de Francia

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El exciclista profesional colombiano Rigoberto Urán aceptó un nuevo y descomunal reto sobre las dos ruedas al coronar la empinada Loma de San José en Sabaneta, Antioquia. Acompañado de personas que lo animaban y sobre su bicicleta «Uránio», el pedalista antioqueño grabó la proeza y la compartió en redes sociales, comparando el esfuerzo titánico con el que se realiza al finalizar una etapa del Tour de Francia o la Vuelta a España. «Desde San José Sabaneta, listo para subir este repecho que es demasiado duro. Acá voy con mi bicicleta Uránio. ¿Ustedes qué dicen? ¿Subimos o no subimos?», lanzó el deportista en el video que rápidamente se viralizó.

Al llegar a la cima, Urán no ocultó su agotamiento y la sensación de haber enfrentado una pendiente descomunal: «Cuesta, cuesta mucho. Mejor dicho, no sé cuántos tendrá, pero el ciento entre los doscientos. Pero ay, oye, con el corazón en la mano. ¿Sabe qué sensación tengo cuando terminamos una etapa en un tour, una vuelta a España? Ay, así estoy, así estoy», confesó el pedalista, dejando claro que la legendaria loma del «Sube o no Sube» no perdona ni a los campeones.

La loma que vence a conductores y ciclistas

La Loma de San José es reconocida en todo el departamento por su pendiente extrema, que pone a prueba la pericia de todo tipo de conductores. El fenómeno, ampliamente documentado en redes sociales, muestra el calvario que viven los automovilistas al quedarse sin fuerza en la subida, obligados incluso a bajarse y empujar sus vehículos. «¡Vuelve y juega en la Loma de San José, #Sabaneta! Conductor agarra impulso con todo y acompañantes… pero a la mitad el carro dice ‘no va más’… La famosa loma del ‘Sube o no Sube’ sigue poniendo en práctica la pericia de los conductores», reseñó la cuenta Denuncias Antioquia. La cuenta Colombia Oscura también documentó el fenómeno, explicando cómo una cuenta de TikTok se viralizó al mostrar la odisea diaria de quienes intentan ascender esta cuesta.

Pero la historia de Rigoberto Urán en las cuestas más duras no es nueva. El antioqueño recordó una de sus crisis más profundas, ocurrida en 2015 durante el Tour de Francia, cuando una alergia lo hizo perder 14 minutos y 30 segundos en una etapa. «Perdí 14 minutos y 30 segundos. Me dio una alergia y de ahí para adelante fue un sufrimiento», confesó. Aquel episodio lo llevó a considerar seriamente el retiro: «Estaba en el Tour de Francia, en el equipo que soñaba y con un gran sueldo, pero no disfrutaba porque no estaba adelante. En ese momento pensé: «Me retiro, no sirve de nada seguir en esto»».

La situación afectó a todo su entorno. «Todo el equipo estaba ofendido conmigo y con razón, porque cuando te pagan esperan resultados. Yo ya no quería continuar porque esa tristeza también afectaba a mi familia; en la casa no éramos felices», relató Urán. Fue entonces cuando el equipo Etixx-Quick-Step lo envió al psiquiatra y un viaje a Colombia lo reorientó, para posteriormente vivir el tramo más exitoso de su carrera profesional. Ahora, lejos de las competencias oficiales, Urán sigue dejando su huella sobre la bicicleta, enfrentando desde las lomas más temidas de Sabaneta hasta los recuerdos de sus propias batallas en el asfalto.

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