La senadora Isabel Cristina Zuleta López, del Pacto Histórico, respondió este sábado 22 de agosto de 2026 a la investigación formal que la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia abrió en su contra por el presunto delito de abuso de función pública, tras su participación en un operativo de incautación de un arma de fuego en la cárcel La Picota de Bogotá. La diligencia se originó a partir de información suministrada por Andrés Felipe Marín Silva, conocido como alias Pipe Tuluá, interno que posteriormente fue extraditado a Estados Unidos a principios de febrero de 2026. La senadora, quien se desempeña como coordinadora del Gobierno en la mesa de conversación sociojurídica con estructuras armadas de alto impacto en Medellín y Valle de Aburrá, aseguró que su presencia en el penal fue solicitada como garantía para la entrega del arma, la cual, según el testimonio, sería utilizada para asesinar a alias Araña, una persona que buscaba sumarse a procesos de paz.
Zuleta defendió su actuación afirmando que estuvo autorizada por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y que la diligencia contó con el acompañamiento de organizaciones de derechos humanos y la dirección del penal. En su pronunciamiento, la senadora señaló que pidió expresamente que el procedimiento se realizara bajo los canales judiciales formales, solicitando al Ministerio de Justicia que la incautación se tramitara como una diligencia judicial, más allá del gesto de paz, debido a la magnitud de la situación y la posibilidad de que el arma estuviera vinculada a homicidios. “Exigí que si querían mi presencia debían rendir declaración formal directamente ante la Fiscalía, así lo hizo el señor Andrés Felipe Marín y por ello hubo el allanamiento”, declaró. La senadora destacó que los jueces que conocieron del allanamiento declararon la legalidad del proceso y que las pruebas practicadas demuestran que en ningún momento interfirió en la diligencia.
La controversia sobre su rol como facilitadora de paz
El centro de la investigación radica en si la senadora se extralimitó en sus funciones al participar directamente en la incautación, más allá de su labor como facilitadora de procesos de paz. Zuleta reiteró que su mediación permitió la entrega pacífica del arma y ayudó a salvar vidas dentro de la cárcel. “Mi presencia hizo posible el gesto de paz, hice presencia porque anhelo con todo mi corazón que no hayan armas que causen la muerte de nadie en ninguna parte, en ningún espacio, tampoco en una cárcel. En Colombia no hay pena de muerte, por lo tanto a todos se nos debe proteger la vida, incluidos los privados de la libertad”, afirmó. La senadora también evocó su historial en procesos de paz, que incluye su polémico papel en el conocido ‘Tarimazo’ en La Alpujarra de Medellín durante la administración de Gustavo Petro, y subrayó que la persecución judicial que padece proviene de sectores de la derecha que buscan convertir los escenarios judiciales en un lugar de disputa política.
“Trabajar por La Paz es un deber de todos y una obligación del Estado. Pero así va la persecución judicial en mi contra por trabajar por La Paz urbana y La Paz carcelaria. ¿A quién le importa que hayan muertos al interior de las cárceles y las consecuencias que estas muertes tienen para las comunidades y los territorios?”
Isabel Cristina Zuleta López, senadora del Pacto Histórico
“Confío en que la Corte esclarecerá los hechos y podré demostrar mi inocencia como en tantos otros casos de persecución judicial que padezco.”
Isabel Cristina Zuleta López
La Sala de Instrucción deberá determinar si la presencia de la senadora en el operativo de La Picota se limitó a su rol de facilitadora de paz o si, por el contrario, asumió funciones que corresponden exclusivamente a autoridades judiciales o penitenciarias. Mientras tanto, Zuleta insistió en que su labor está orientada a salvar vidas y reducir las violencias, y que la entrega del arma fue un gesto de paz que no debería ser judicializado. “Las pruebas practicadas en este, un caso más de persecución judicial en mi contra, demuestran que en ningún momento interferí en la diligencia”, concluyó la congresista, quien espera que la Corte esclarezca los hechos y pueda demostrar su inocencia.










