La Defensoría del Pueblo reveló que entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2026 un total de 17.892 personas fueron desplazadas forzosamente en Colombia, mientras que 72.827 permanecieron confinadas en distintos territorios del país. La información fue difundida a través de la red social X por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, quien citó el reporte oficial de la entidad de derechos humanos. Las cifras corresponden a 99 eventos masivos de desplazamiento y 51 de confinamiento registrados en los primeros siete meses del año.
Los departamentos más afectados por el desplazamiento forzado fueron Norte de Santander, con 4.149 víctimas; Cauca, con 3.278; Antioquia, con 2.528; Nariño, con 2.429; y Magdalena, con 1.960. Les siguen Bolívar (1.593), Valle del Cauca (576), Chocó (450) y La Guajira (370). En cuanto al confinamiento, el departamento más golpeado fue Chocó, con 13.986 personas atrapadas por la violencia; le siguen Putumayo (12.646), Caquetá (11.651), Cauca (10.672), Antioquia (5.705), Bolívar (5.302), Norte de Santander (3.300), Magdalena (2.581), Guaviare (2.400) y Amazonas (2.295).
Una crisis humanitaria que no cede
Henríquez, al referirse al informe, subrayó que «la verdadera paz no se construye con discursos, sino solucionando los problemas de nuestras comunidades y garantizando que puedan vivir sin miedo y con seguridad». El presidente del Senado atribuyó la dramática situación a la violencia armada, los conflictos entre grupos armados y las acciones terroristas que azotan diversas regiones del país. «El desplazamiento y el confinamiento no son solo cifras: son vidas truncadas, derechos vulnerados y comunidades enteras atrapadas por la violencia», añadió el congresista, citando expresamente la lectura del reporte de la Defensoría.
Los datos se conocen en un contexto de profunda crisis de seguridad. Colombia cayó al puesto 141 de 163 en el Índice Global de Paz 2026, con un descenso del 4,7% respecto a 2024, lo que la convierte en la nación menos pacífica de Sudamérica. El informe de la Defensoría no detalla cifras de desplazamiento individual, pero el panorama se agrava si se recuerda que en enero de 2025 la crisis en Catatumbo dejó al menos 103 muertos y más de 56.000 desplazados, hecho que llevó a la suspensión de los diálogos de paz con el ELN.
«La verdadera paz no se construye con discursos, sino solucionando los problemas de nuestras comunidades y garantizando que puedan vivir sin miedo y con seguridad»
Honorio Henríquez, presidente del Senado
«El desplazamiento y el confinamiento no son solo cifras: son vidas truncadas, derechos vulnerados y comunidades enteras atrapadas por la violencia»
Honorio Henríquez, presidente del Senado, al leer el informe de la Defensoría del Pueblo
El informe de la Defensoría del Pueblo, que abarca tanto desplazamiento masivo como confinamiento, se enmarca en una tendencia alarmante: los hechos terroristas aumentaron un 24% en 2025, con 1.398 incidentes registrados, mientras que el narcotráfico genera entre 8.000 y 9.000 millones de dólares anuales, con 253.000 hectáreas de coca sembradas en 2023. Colombia, además, se encuentra entre los diez países más afectados por terrorismo a nivel global. El costo económico de la violencia representa el 15,2% del PIB colombiano, una cifra que evidencia cómo la inseguridad no solo destruye vidas, sino que también socava el desarrollo del país. Henríquez insistió en la necesidad de pasar de los anuncios a las acciones concretas para proteger a las comunidades más vulnerables.










