Un tenso enfrentamiento verbal entre un residente del corregimiento de Gualanday, en el municipio de Coello (Tolima), y un estudiante de la Universidad del Tolima, en medio de las labores de control de un incendio forestal, ha generado una fuerte polémica que la gobernadora Adriana Matiz avivó al respaldar al lugareño y criticar la actitud del grupo de voluntarios. El episodio ocurrió en la noche del jueves 20 de agosto y fue difundido durante el fin de semana del 22 y 23 de agosto, cuando la mandataria compartió el video del altercado en sus redes sociales, desatando un cruce de acusaciones entre su administración y el presidente del Pacto Histórico en el Tolima, Cristhian Acosta.
Mientras bomberos y voluntarios combatían las llamas que han arrasado más de 22.000 hectáreas en el departamento, un grupo de universitarios llegó al lugar con la intención de ayudar, pero también para protestar por lo que consideraban una falta de atención de las entidades departamentales ante la emergencia. Fue entonces cuando un habitante de la zona los encaró con dureza, acusándolos de «chimbear» —término local para referirse a protestar sin contribuir—. En el video, el lugareño se dirige directamente a un estudiante: “Estamos acá trabajando y ustedes vienen ahorita a medianoche, ¿a qué? ¿A qué vienen? ¿A gritar como unos locos? […] O sea, toda la mierda nos la comimos nosotros, los de acá, los que vivimos en Coello. ¿Y ustedes vienen a chimbear la vida acá? Vayan pa’ la mierda. Vayan pa’ la mierda, no vengan a chimbear acá”.
En el mismo registro, la gobernadora aparece respaldando al residente: “La señora ha venido apoyando”, dice el lugareño, mientras Matiz responde: “Y nosotros también estamos trabajando”. Posteriormente, en su cuenta de X, la mandataria justificó su reacción: “Este ciudadano de Gualanday dijo lo que muchos están pensando: mientras nuestros bomberos, la fuerza pública, los organismos de socorro, las instituciones y los campesinos llevan días jugándose la vida para apagar los incendios, no faltan quienes llegan a gritar, señalar, provocar confrontaciones y pretender convertir una emergencia en un escenario político”.
La versión del Pacto Histórico
Cristhian Acosta, presidente del Pacto Histórico en Tolima desde enero de 2026, salió al paso de las acusaciones, asegurando que los estudiantes actuaron de buena fe y que se retiraron solo después de haber controlado parte del incendio. «A los estudiantes de la Universidad del Tolima nadie los sacó, eso es completamente falso», afirmó Acosta, quien además denunció que más de 30 militares permanecían en un camión sin sumarse a las labores de extinción. En un tono igualmente vehemente, Acosta le replicó a la gobernadora: “Mientras los estudiantes se parten el lomo atendiendo el incendio la gobernadora viene con su comité de aplausos a grabarse y nada más, los estudiantes merecen respeto gobernadora”.
«Estamos acá trabajando y ustedes vienen ahorita a medianoche, ¿a qué? ¿A qué vienen? ¿A gritar como unos locos?»
Lugareño de Gualanday, Coello
El contexto es clave: Colombia enfrenta una crisis por incendios forestales que golpea con especial fuerza a Tolima, Cundinamarca y Norte de Santander. En medio de la emergencia, el departamento ha movilizado a bomberos, fuerza pública y organismos de socorro, mientras las críticas a la gestión de la administración de Adriana Matiz no cesan. El incidente en Gualanday deja al descubierto la profunda fractura entre la institucionalidad y los sectores que consideran insuficiente la respuesta oficial, con un intercambio de acusaciones que, según los analistas, politiza una tragedia ambiental que requiere unidad.










