17 heridos y partido suspendido tras disturbios en El Campín, Bogotá

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Un nuevo episodio de violencia entre barras bravas empañó el regreso de la Liga BetPlay al estadio El Campín de Bogotá, dejando un saldo de 17 personas heridas y la suspensión temporal del partido entre Santa Fe y América de Cali. El enfrentamiento se produjo durante el primer tiempo del encuentro, alrededor de los 30 minutos, cuando integrantes de la barra visitante Barón Rojo Sur intentaron robar una bandera de la Comunidad Santafereña, un parche familiar organizador de recibimientos en la tribuna oriental del escenario deportivo.

La situación derivó en una pelea campal que obligó a la intervención de la Policía Metropolitana de Bogotá y de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) para controlar los disturbios. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron incluso el ingreso de cuchillos a la gramilla por parte de miembros de ambas barras. El partido fue suspendido por aproximadamente 30 minutos mientras las autoridades lograban restablecer el orden.

Declaraciones cruzadas y responsabilidades

Gustavo Quintero, Secretario de Gobierno de Bogotá, calificó los hechos como inaceptables y aseguró que las 17 personas afectadas fueron atendidas de inmediato, ninguna de gravedad. «Esto no puede pasar en los estadios bogotanos. Bogotá es ejemplo de fútbol en paz», afirmó Quintero, quien detalló que el altercado inició cuando hinchas del América intentaron sustraer una bandera de una barra tradicional local. Sin embargo, Diego González, líder de la Guardia Albi Roja Sur, responsabilizó directamente a la barra visitante: «No es la primera vez que esa hinchada sin códigos y sin aguante se mete con la gente de oriental, y después cuando les tocó corresponder no se la aguantaron, quitaron esa chiramenta en tiempo récord, porque tiran la piedra y después esconden la mano». Hasta el momento no se reportan detenidos por estos hechos.

Rechazo de los futbolistas

Los jugadores de ambos equipos manifestaron su repudio a lo sucedido. Hugo Rodallega, delantero de Santa Fe, expresó su vergüenza por la situación: «Es una vergüenza que esto suceda en nuestro fútbol. Lo único que hace es dar una mala imagen de nuestro país, de nuestro fútbol y siempre nos van a involucrar con eso que es innombrable en este momento». Por su parte, Adrián Ramos, delantero del América de Cali, hizo un llamado a la reflexión teniendo en cuenta el contexto del país, pues el partido significaba el regreso al estadio tras el terremoto del 10 de agosto que dejó más de 300 fallecidos. «Dios nos ha permitido continuar con vida. Hay personas que desafortunadamente perdieron muchas cosas y nosotros que hoy tenemos la oportunidad de dar un espectáculo, de por ahí despejar unas dos horas a muchas personas. Pasan estas cosas. Yo creo que hay que reflexionar porque gracias a Dios estamos aquí», señaló Ramos.

«Uno compite dentro del campo, pero estos actos son bochornosos»

Hugo Rodallega, delantero de Santa Fe

Los disturbios en El Campín reabren el debate sobre la seguridad en los estadios colombianos y la necesidad de reforzar los mecanismos de control para evitar que la violencia entre barras siga empañando el espectáculo deportivo. Las autoridades anunciaron que se investigará lo ocurrido y se determinarán las sanciones correspondientes para los responsables.

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