El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) llevó a cabo recorridos por Belalcázar, Viterbo, Riosucio y Anserma, localidades priorizadas conforme a la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN). Las actividades contaron con la colaboración de la Gobernación de Caldas, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y su Jefatura de Gestión del Riesgo, junto con las respectivas administraciones municipales.
Durante las jornadas se inspeccionaron zonas afectadas y se realizaron espacios de socialización con las comunidades para verificar la información reportada en el EDAN y identificar las necesidades de la población priorizada en cada municipio, considerando no solo las afectaciones a viviendas, sino también las condiciones de las familias cuyos medios de subsistencia se vieron afectados por el sismo.
“En ese proceso de censos de personas damnificadas se estableció articulación con el Programa Mundial para la Alimentación de Naciones Unidas, una gestión que se coordina con nuestro señor gobernador, Henry Gutiérrez Ángel. Realizamos las visitas y la verificación de la información reportada en los censos y priorizada también por cada uno de los señores alcaldes en la población con mayor afectación. Esto no solamente en el tema de las viviendas afectadas, sino también esa población vulnerable que quedó con limitaciones en sus medios de subsistencia”
“Agradecemos al Programa Mundial de Alimentos por poner los ojos también en el departamento de Caldas, en su población vulnerable, y esperamos que estas visitas de verificación, tras conocer y evidenciar toda la problemática que se tiene, puedan presentar resultados favorables para atender nuestra población vulnerable”
Las administraciones municipales participaron en cada una de las jornadas, aportando información sobre las afectaciones y necesidades de sus comunidades, así como sobre las acciones adelantadas en los territorios desde la ocurrencia del sismo.
“Vamos a trabajar en la posibilidad de tener un programa en el municipio para mantener en el tiempo una atención a través de seguridad alimentaria a algunos de los damnificados que, seguramente por la afectación grave de sus viviendas o de su economía, pueden presentar problemas para llevar el sustento a sus familias. Este programa está precisamente diseñado para que después de la emergencia podamos mantener una atención durante un tiempo determinado y garantizar esa seguridad alimentaria a los miembros de los núcleos familiares”
En Riosucio, la visita llegó al centro poblado de Bonafont, en el resguardo Escopetera Pirza, donde se revisaron las condiciones de las comunidades afectadas. Según la Administración Municipal, el sismo dejó afectaciones en vivienda, educación, comercio, economías populares, la plaza de mercado y edificios públicos.
“Este Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas es fundamental porque sabemos que tenemos muchas madres cabeza de hogar, adultos mayores, niños y jóvenes que en este momento necesitan garantizar su sostenimiento, especialmente su mínimo vital, para que dentro de las fases que se han planteado de reconstrucción podamos garantizar la alimentación de la población más vulnerable de nuestro municipio”
En Viterbo, la jornada incluyó un recorrido por diferentes sectores del municipio y llegó hasta Alto Palatino, una de las zonas que, según la Administración Municipal, requiere especial seguimiento. Néstor Javier Ospina Grajales, alcalde de Viterbo, señaló: “En esta emergency, esta tragedia, están analizando posibles estrategias a futuro con el fin de mitigar los impactos negativos del terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto. Hemos podido hacer un recorrido por todo el municipio identificando las zonas más afectadas y acá, en el Alto Palatino, tenemos un tema especial que requiere un monitoreo especial”.
“La importancia de esta visita radica en que con esto podemos coadyuvar a nuestro municipio, a las personas damnificadas, a quienes lo perdieron todo; tratar de buscar soluciones, ayudas y subsidios para poder llegar a estas personas que tanto lo necesitan”
Esta articulación se suma a la atención que el Gobierno de Caldas ya viene desarrollando en los municipios afectados, mediante la entrega de ayudas humanitarias, la actualización de censos y el seguimiento a las necesidades reportadas por las comunidades.
Los recorridos por Belalcázar, Viterbo, Riosucio y Anserma permiten avanzar en la articulación entre el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, el Gobierno de Caldas y las Administraciones Municipales, con miras a fortalecer la asistencia humanitaria y alimentaria dirigida a las comunidades afectadas por el sismo.










