El expresidente Gustavo Petro salió al paso de las críticas sobre su gestión económica al invocar un informe de la calificadora Fitch Ratings que descarta un colapso en Colombia, mientras el gobierno de Abelardo de la Espriella, que recién asumió, insiste en que recibió unas finanzas públicas con «severo deterioro acumulado». Petro, líder del Pacto Histórico, replicó en redes sociales a quienes califica de «tecnofascistas» y citó las proyecciones de la agencia que estiman un crecimiento de 2,7% para 2026 y cerca de 2% para 2027, además de calificar la situación fiscal como «manejable». La reacción del exmandatario se produce en medio de un fuerte contraste narrativo con la administración entrante, que ha devuelto al Congreso el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 por considerar que los ingresos planteados no son factibles.
Según los datos divulgados por el Ministerio de Hacienda, el Presupuesto General de 2027 propuesto por la administración saliente asciende a 575,7 billones de pesos en gastos frente a 545,4 billones en ingresos, lo que deja un faltante de 30,2 billones de pesos. El gobierno de De la Espriella, con el ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez al frente, ha señalado que el déficit fiscal del Gobierno central para 2026 alcanzó el 5,3% del Producto Interno Bruto, cuando la meta establecida por la regla fiscal para 2027 es de 4,5%. En contraste, Petro aseguró haber dejado el país creciendo entre 3,5% y 4% «con los mejores indicadores económicos del siglo», una afirmación que el actual gobierno no comparte al señalar que las finanzas presentan un deterioro severo que requieren medidas de estabilización.
El debate sobre el modelo económico y la clase media
Petro no solo defendió su legado sino que alertó sobre las consecuencias de las políticas que podría implementar Abelardo de la Espriella, especialmente tras las menciones que hizo durante la campaña electoral sobre la posibilidad de dolarizar la economía colombiana. Aunque el presidente De la Espriella descartó esa opción para su cuatrienio al calificarla de «proceso muy complejo y muy largo», el exmandatario advirtió que si se sigue el modelo económico de Argentina, «se acabará la clase media que votó por Abelardo». En sus mensajes, Petro reiteró que durante su gobierno logró que la mayoría de la población colombiana perteneciera a la clase media, y que hoy esa conquista está en peligro.
«Colombia no está en ningún colapso económico, es una mentira del tecnofascismo. Dejó a Colombia creciendo entre 3,5 y 4%, y con los mejores indicadores económicos del siglo»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
El mandatario actual, por su parte, ha tratado de matizar su propuesta de dolarización al afirmar que lo que realmente se debe pensar es en la oportunidad de que la gente en Colombia pueda tener cuentas en dólares para protegerse de la inflación. La agencia Fitch Ratings, a través de su director sénior de Riesgo Soberano, Richard Francis, indicó que la situación del país es «manejable», pero mantuvo alertas sobre la deuda pública y el déficit fiscal. Mientras tanto, el Congreso devolvió el proyecto de Presupuesto 2027 al Ejecutivo por dudas sobre la factibilidad de los ingresos proyectados, y la prioridad técnica del gobierno entrante es reformular ese presupuesto y diseñar medidas de estabilización sin afectar la actividad productiva. El pulso entre las dos administraciones promete marcar el debate económico de los próximos meses, en un contexto donde la apreciación reciente del peso, que el gobierno atribuye a mayor confianza inversionista, es vista por economistas independientes como resultado de factores externos como los precios del petróleo, las tasas del Banco de la República y la política de la Reserva Federal de Estados Unidos.










