La Fiscalía General de la Nación imputó cargos por homicidio en modalidad de dolo eventual y lesiones personales al médico cirujano plástico Gabriel Fernando Cubillos Valencia, dueño y representante legal de una clínica estética ubicada en el norte de Bogotá, tras la muerte de cuatro pacientes y las secuelas graves reportadas en otras tres mujeres que se sometieron a procedimientos quirúrgicos en ese centro. La imputación se realizó el lunes 24 de agosto de 2026, y los cargos no fueron aceptados por el imputado.
Las autoridades establecieron que las muertes y las lesiones derivaron de supuestas complicaciones postquirúrgicas ocurridas en la clínica de la calle 94 con carrera 21. Además, se allanaron cuatro apartamentos en el edificio Marasha, ubicado en el barrio Santa Bárbara, en los pisos segundo, tercero y cuarto, que el médico habría utilizado para la recuperación o incluso para realizar intervenciones, pese a que no estarían adecuados para esos fines. Según la investigación, la clínica ofrecía paquetes quirúrgicos de hasta 80 millones de pesos, con descuentos promocionales del 50 por ciento, y exigía anticipos de tres millones de pesos para programar las cirugías.
La defensa del médico imputado
En su declaración, Gabriel Fernando Cubillos Valencia aseguró que la Fiscalía no le imputó nada relacionado con los apartamentos allanados, pues afirmó que no operaba allí. “Son apartamentos a donde llevábamos a algunos invitados y a familiares de los pacientes. Ahí vivían también miembros de mi familia”, señaló. Además, sostuvo que no realizaba personalmente las cirugías: “Yo no hago las cirugías, ya interrogamos internamente a los médicos y le remitimos esa información a las autoridades. La Fiscalía ya sabe quiénes realizaron los procedimientos”.
“En audiencia desestimaron dos de los cuatro casos. No me pueden responsabilizar a mí por ser dueño y representante de la clínica por la muerte de pacientes, ni siquiera conozco a las personas”
Gabriel Fernando Cubillos Valencia, médico imputado
El médico también cuestionó las pruebas presentadas en la audiencia, al afirmar que las fotografías de presuntas lesiones de pacientes “no tienen absolutamente nada: No había ni una lesión”. Por su parte, su equipo legal, Escorsia y Asociados, emitió un comunicado en el que aseguró que “el doctor Cubillos continuará ofreciendo sus servicios con el compromiso y profesionalismo que han caracterizado su trayectoria”.
Antecedentes de la investigación
La investigación comenzó tras denuncias de clientes, y en junio de 2026 la Superintendencia de Salud ordenó sellar la clínica mientras avanzaban las pesquisas. A comienzos de julio, la Secretaría de Salud de Bogotá y la Fiscalía allanaron varios inmuebles vinculados al caso. Las autoridades investigan presuntos delitos de lesiones personales, estafa y homicidio. Hasta el momento, no se impuso medida de aseguramiento al imputado, quien había ganado reconocimiento entre un sector de la élite bogotana.
En el curso de las diligencias, se reveló que Lucas Cubillos, hijo del imputado y accionista de la Clínica Obesidad y Envejecimiento S.A.S., figura como propietario de al menos cuatro apartamentos en el edificio Marasha. Sobre los equipos láser incautados durante los allanamientos, el médico declaró que habían sido vendidos a otros profesionales y que no se utilizaban en los apartamentos. La Fiscalía continúa recopilando pruebas para determinar el alcance de las responsabilidades en este caso que ha conmocionado al sector de la cirugía estética en Bogotá.










