El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella puso en marcha una controvertida estrategia penitenciaria que busca aislar en buques cárceles en altamar a reconocidos delincuentes de alto perfil, entre ellos Digno Palomino y el Negro Over, con el objetivo de cortar de raíz su comunicación con organizaciones criminales. La iniciativa, que se encuentra en fase de evaluación interministerial entre los ministerios de Justicia, Defensa y la Armada Nacional, fue anunciada durante una ceremonia de reconocimiento a la nueva cúpula de la fuerza pública en la Escuela Militar José María Córdova, en Bogotá. El mandatario afirmó que la medida pretende que «aquellos que tanto daño le han hecho a la república paguen con creces el dolor que le han generado al pueblo colombiano».
El plan se enmarca en la línea dura del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) denominada ‘Plan Dominó’, una ofensiva contra la criminalidad desde el sistema penitenciario que se inspira en el modelo de El Salvador impulsado por Nayib Bukele. Según información citada por El Tiempo, «la intención es ubicar a estos individuos en alta mar para impedir que sigan delinquiendo desde prisión», especialmente en delitos como extorsión y crimen organizado. El presidente descartó cualquier negociación con organizaciones criminales y marcó distancia de la política de “paz total” del gobierno anterior, al señalar que «en el régimen anterior, mis compatriotas sintieron en carne propia el retroceso del Estado mientras las organizaciones terroristas avanzaron desvergonzadamente gracias a la complicidad de ese régimen».
Los nombres bajo la lupa y el respaldo a Cancino
El listado definitivo de internos a trasladar aún está bajo revisión de los ministerios, pero entre los nombres contemplados inicialmente figuran, además de Digno Palomino y el Negro Over, alias Brayan (Magdalena), alias Juanito (Meta), alias Marihuano (vinculado a ‘los de la eme’ en Magdalena Medio) y alias Tinejo (Tolima). En el anuncio presidencial también se mencionaron a alias Miquito, Caballo, El primo, Hormiga, Huequito y nuevamente el Negro Over como generadores de violencia y extorsión. De la Espriella aprovechó la ocasión para respaldar al ministro de Justicia, Iván Cancino, de quien dijo: «Quiero hacer un reconocimiento especial a un amigo del alma y ministro excepcional, que ha estado con las botas puestas para este particular, desde el primer día».
«Estas cárceles ofrecerán un entorno donde los responsables de delitos graves cumplan sus condenas bajo condiciones estrictas»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El proyecto también prevé la colaboración del sector privado para la construcción de megacárceles, siguiendo el modelo salvadoreño, y se remite a estrategias implementadas en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, cuando alias Macaco y alias Don Diego fueron trasladados a instalaciones especiales. Con esta política, el Ejecutivo busca enviar un mensaje contundente contra la criminalidad, aislando a los reclusos más peligrosos en un entorno donde se les imposibilite seguir operando desde prisión, mientras se avanza en la evaluación técnica y jurídica de los buques que servirán como centros de reclusión en alta mar.










